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Blog personal de Xavier Carrascosa, amb articles sobre arts & humanitats, disseny, jocs, i llibres.

  • The Beast (serie TV)

    The Beast es una serie para la televisión donde dos agentes del FBI resuelven casos difíciles de resolver. Hasta aquí, nada nuevo bajo el sol. La gracia radica en que el agente veterano está siendo investigado por su compañero para averiguar si es un agente corrupto. El otro aliciente de la serie es ver la última actuación de Patrick Swayze, el mítico actor de Ghost y Dirty Dancing. Swayze padecía un cáncer de páncreas mientras rodaba la serie, por lo que se temía que tuviera que abandonar a mitad de temporada. Sin embargo, no fue así como ocurrió; Swayze se medicó durante el rodaje para paliar el dolor, terminó la primera temporada de la serie en abril de 2009 y murió en septiembre de ese mismo año.

    La crítica no es unánime, pero yo considero que es el mejor trabajo interpretativo de Patrick Swayze. Nunca fue un buen actor, pero creo que en ésta serie echó el resto y trató de convencer -y convencerse- de que él era un buen actor, y que antes de morir tenía que demostrarlo. Tenía que ser duro para sus compañeros de rodaje estar al lado de semejante icono, saber que estás trabajando con una leyenda en sus últimos meses de vida. Su compañero de reparto, Travis Fimmel, es un actor de segunda fila que cumple con su papel, tampoco es tan malo como lo pintan, pero no será recordado por su trabajo en ésta serie; toda la atención se centra en Swayze.

    En conclusión, la serie se deja ver, aunque no es desde luego una obra maestra. Tal vez lo que menos me gusta es la manera en que está planteada la forma en que le van diciendo al agente aprendiz que su jefe puede ser un agente corrupto. Creo que ahí se nota demasiado que la serie tenía que haber sido más larga, porque lo van soltando muy poco a poco, y de una forma un tanto inverosímil. Pero eso no empaña el resultado final: es una serie correcta y llena de acción, que será recordada como el último trabajo de Patrick Swayze.

  • Santa Paravia en Fiumaccio

    Santa Paravia en Fiumaccio es un juego creado para una desaparecida revista de informática llamada SoftSide allá por el 1979 y que posteriormente fue comercializado en cinta para Apple II. En el juego representamos el papel de un barón que debe administrar su territorio, gestionándolo de forma óptima para conseguir acabar la partida siendo el rey. Santa Paravia bebe directamente de las fuentes del Hamurabi, el primer juego de estrategia para ordenador de la historia; pero a diferencia de éste amplía y supera a su predecesor, al ofrecer muchas más opciones y la posibilidad de ver tu reino de forma gráfica, aunque de manera muy abstracta.

    Siempre me han gustado los juegos de estrategia, en especial los de gestión de recursos. Creo que los juegos que más horas me han robado han sido los Civilization, Patrician III, Port Royale II, Dune II, Colonization, Imperium Civitas y Faraón. Todos ellos tienen en el Hamurabi y el Santa Paravia en Fiumaccio los ancestros de su categoría, los llamados «God games», donde somos una especie de dios omnipresente que regula la vida de sus criaturas, desde nuestra perspectiva isométrica, llevándolos a la ruina la mayor parte de las veces.

  • Marvin, un Spectrum para Android

    Una de las mejores aplicaciones que tengo en mi móvil es Marvin, un emulador de Spectrum que tiene la feliz característica de buscar los programas directamente en la web de World of Spectrum. Por ejemplo, si queremos jugar una partida al Exolon y no lo tenemos todavía instalado en Marvin, pulsamos la tecla de opción, elegimos «Load app/game» y tecleamos «Exolon» en el buscador del World of Spectrum que nos saldrá y automáticamente nos llevará a la página del juego, desde donde lo podremos descargar y jugar, sin tener que poner LOAD «» ni nada de éso, que solo recordamos los más viejunos. Luego el juego se queda grabado en la base de datos y podremos acceder a él con un simple click, desde el mismo Marvin. Una maravilla, oiga.

    De momento estoy disfrutando de algunos juegos  que hacía muchos años que no volvía a ver; esta es la lista de los juegos que me he descargado: Camelot Warriors, Chaos, Exolon, Flunky, Katmosis, Mad Mix Game, Metropolis, Nebulus, Nonamed, North Star, Pyjamarama, The Sentinel, Thundercats, Tuareg, Xevious y Zinaps. ¿Alguna sugerencia? Sí, sí, ya sé que no me he descargado ninguna conversacional, pero honestamente, si sumamos la sordera habitual de las antiguas aventuras a la dificultad de teclear con el móvil no creo que resultara una experiencia muy divertida. Tal vez pruebe con Mantis, que no la jugué en su día, ¿alguien la ha probado?

    Pero no todo es disfrute y diversión sin más. Puede ocurrir que cargues un juego y no funcione, como me ha pasado con el Gryzor o el Curro Jiménez. En ese caso los he borrado y adiós muy buenas. Recuerdo que cuando esto pasaba en su época, tras comprar un juego por 875 pesetas, no era tan fácil decirle adiós, porque posiblemente era el único juego nuevo que tenías en varias semanas. No había internet para descargarse otro juego, ni tanto dinero para comprar más… pero había radiocassettes de doble platina, que fueron los arcaicos precursores de la piratería de software actual, con los que podías conseguir muchos juegos. Incluso había un mercadeo de cassettes TDK de 45, 60 o incluso 90 minutos con un montón de juegos grabados, que podías comprar o intercambiar con tus colegas. Ahora todo eso se ha reducido a descargarte un juego y probar si funciona en el emulador, y si no te gusta lo borras.

    Además tenemos menos paciencia, y si nos matan muchas veces en el juego no hacemos como antes, esto es, pasarnos todas las tardes repitiendo las mismas pantallas hasta conseguir pasarnos el juego o por lo menos llegar lo más lejos posible. Ahora ya no tenemos esa paciencia, y honestamente no sé como podía llegar tan lejos en el Thundercats, si ahora no puedo avanzar tres pasos y ya me han fulminado. Y no hablemos de las conversacionales, que te tenían toda una tarde enganchado para conseguir salir de una celda, como en el Jabato, y tú ahí probando todo tipo de cosas, y venga a examinarlo todo y no consigo nada y ya es la hora de cenar y apagas el ordenador y justo después te preguntas si habría que esconder el adoquín antes de lanzárselo al guardia. Por si fuera poco, yo no sabía grabar las partidas, así que tenía que repetir siempre todos los pasos, que normalmente tenía apuntados en una hoja de libreta junto a un rudimentario mapa hecho a lápiz o boli BIC. En fin, eran otros tiempos.

    En definitiva, si queréis pasar un buen rato disfrutando de los antiguos juegos de Spectrum, nada mejor que irse al Market del Android y buscar este Marvin, y mejor hacerlo cuanto antes porque una maravilla así no creo que dure mucho tiempo (de hecho, estuvo retirada anteriormente del Market). Es uno de los mejores emuladores que he probado, no solo en el móvil, sino también en el PC.


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