Mes: septiembre 2012

  • Mi medida de las cosas

    Mi medida de las cosas

    Decía Nietzsche que la verdad, al igual que la moralidad, es una cuestión relativa: no hay hechos, solo interpretaciones. Claro está, que luego dijo bastantes cosas más, como lo del superhombre y la voluntad de poder que tanto gustaron al ideario nazi. Pero eso es otro tema, lo que quiero exponer es que la verdad y la realidad son relativas, y por tanto interpretables. Los hechos son reales, pero como son interpretables no son verdaderos. Difícil cuestión, casi sería mejor no pensar en ello y no quemarse el cerebro con estas cosas, que al final solo son palabras y definiciones que utilizamos para etiquetar todo aquello que nos rodea.

    Según el relativismo, existen tantas verdades como seres cognoscentes crean estar en la verdad. Hay tres tipos de relativismo: el específico, que depende de cada especie; el grupal, que depende de la civilización, clase social, sexo o edad; y el individual, que depende de cada individuo. Protágoras, un antiguo sofista griego contemporáneo de Sócrates, era el gran relativista. Suya es la famosa frase: «El hombre es la medida de todas las cosas», sentencia que aún hoy plantea varias interpretaciones, aunque yo me quedaré con la que dice que cada hombre establece una medida distinta para todo lo que le rodea, por lo que no hay medidas iguales, sino individuales. Lo que yo pienso que es verdad puede ser interpretado como falso por cualquier otro. Mi noción de lo correcto, lo justo y lo noble puede ser vista como algo abominable por otra persona con otra educación, creencia o sistema de valores. Por tanto, ¿qué es verdad?

    Todo esto viene al caso a raíz de los recientes acontecimientos en Madrid, Lisboa y otras capitales europeas: las protestas ciudadanas ante los recortes. Para mí hay una realidad indiscutible: existen recortes en educación y sanidad difícilmente justificables. Para otros habrá una realidad distinta: el despilfarro de los años anteriores ha elevado la deuda pública a niveles tan desproporcionados que es obligado recortar en educación y sanidad. ¿Cuál es la verdad? Un espectador objetivo tal vez diría que las dos realidades son verdaderas, y que tanta razón tienen unos como otros. Pero la interpretación del espectador objetivo es más verdadera que la mía o la de mi contrario? ¿no hemos quedado en que no hay hechos, sino interpretaciones, y por tanto toda verdad es relativa?

    ¿En qué punto de la teoría relativista tenemos que parar y tomar partido? Tal vez debamos abrazar otras teorías y alejarnos del relativismo de Protágoras, que tanto nos ha servido, para irnos a la ética de Epicuro, por poner un ejemplo. Según la ética epicureísta toda persona debe buscar la felicidad, alejándose del miedo y persiguiendo el placer. ¿Qué podría hacernos más felices, disponer de mejor educación y sanidad o bien quitarnos de encima nuestras deudas? Algunos dirán lo primero sin dudar, pero si lo pensamos bien lo segundo también nos puede dar felicidad, doble además, puesto que una vez pagada la deuda, se puede invertir de nuevo en sanidad y educación, mientras que si atendemos solo a lo primero la deuda no parará de crecer, con lo que nuestra felicidad será falsa: tendremos el miedo a las represalias por no poder pagar.

    Sucede que varios expertos han dicho ya que la deuda, por ser tan enorme, es impagable. Que aunque vayamos con toda la buena fe del mundo a hacer frente a nuestros acreedores internacionales, no hay dinero suficiente para pagarla, y aún más, que no para de crecer por culpa de los intereses. Esto abre un nuevo paradigma, puesto que hay una razón de peso para inclinarse del bando de los que no quieren pagar, puesto que aunque quisieran, no pueden. ¿Pero adónde nos conduce esto? Pues esa pregunta no es fácil contestarla hoy en día. En otras épocas, los países a los que les debemos dinero nos hubieran invadido, estaríamos asimilados, ya que tampoco habría cómo pagar al ejército. En épocas más recientes, los países pobres que pedían créditos para acelerar su desarrollo y que luego no podían devolver se convertían en la práctica en países títeres: las llamadas repúblicas bananeras. Queda por ver qué les puede suceder a países teóricamente ricos como el nuestro. Tenemos el ejemplo de Islandia, pero como es un país tan pequeño, no parece que podamos importar su política sobre la deuda a éste país de 47 millones de habitantes.

    Lo que va a pasar en Europa en los próximos meses será un acontecimiento histórico, puesto que lo que hagamos los ciudadanos y los gobiernos sentará cátedra para el futuro. Lo que Europa haga con países que no puedan pagar sus deudas, como previsiblemente suceda con España, Grecia y Portugal, determinará lo que suceda con los demás países con deuda elevada. Si Europa da manga ancha y perdona la deuda se interpretará como signo de debilidad; si exprime aún más a éstos países se interpretará como signo de autoridad, y todo el mundo puede ver que la autoridad la ejerce Alemania.

    Conviene por tanto estar muy atentos a lo que pase. El clima de revuelta social está todavía muy tibio y festivo para que ocurra una desgracia, a pesar de lo que parezca por las imágenes y los vídeos de los días pasados; pero el creciente autoritarismo de gobiernos y entidades supranacionales como el BCE y el FMI, que no han sido elegidas democráticamente por nadie, no auguran nada halagüeño. Pero como dijo Protágoras, esta es mi medida de todas las cosas, así que mis interpretaciones son solo eso, percepciones sesgadas de una realidad distinta de la que viven los demás.

  • Democracia absoluta

    Democracia absoluta

  • Presupuestos, ¿con IVA o sin IVA?

    Presupuestos, ¿con IVA o sin IVA?


    El trío calavera compuesto por Cristóbal Montoro, Soraya Sáez de Santamaría y Luís de Guindos han anunciado los nuevos presupuestos para el 2013. Ajenos a la realidad y como si en la calle no pasara nada, que para eso hay millones de españoles calladitos frente al televisor que sí son del gusto de Rajoy, han dado la puntilla a cualquier atisbo de esperanza: habrá más paro, más recesión, más impuestos, más recortes brutales y más injusticia. Bravo por el trío calavera, ¡olé!

    Esto presupuestos de 2013 son otra prueba más de la obsesión del Gobierno y la troika por hacer que España imite a Grecia.
    — Alberto Garzón (@agarzon) septiembre 27, 2012


    Montoro, Sáez de Santamaría y Guindos aparecen ahora muy sonrientes al anunciar dolor en su comparecencia. Si se sienten absolutamente desgraciados por la situación a la que están llevando con su gobierno, lo disimulan perfectamente. Supongo que Soraya debe sentirse profundamente derrotada al compartir protagonismo con éstos dos tipos. Pensará que tal vez estar en malas compañías puede truncar su esplendoroso futuro como presidenta del país, que es a lo que la muchacha aspira.

    El gasto prioritario de los Presupuestos es el Gasto Social que llega al 63,6%. Sube la partida dedicada a pensiones. lamoncloa.gob.es/ConsejodeMinis…
    — Sáenz de Santamaría (@Sorayapp) septiembre 27, 2012


    ¿Cómo no sentir algún sofoco al estar al lado del ex presidente de Lehman Brothers España y Portugal, el antaño todopoderoso banco de inversión  que quebró como consecuencia de su política con las hipotecas subprime? ¿Cómo no manifestar repulsa ante éste De Guindos, antaño responsable del sector financiero de la auditora PricewaterhouseCoopers, la misma firma que revisó la deuda de la banca? ¿Para quién trabaja De Guindos? ¿Para los españoles o para sus antiguos jefes?

    Conflictos de intereses de los ministros Montoro, De Guindos, Cañete, Morenés y de otros 18 altos cargos goo.gl/TvzFG vía @el_plural
    — quehacenlosdiputados (@que_hacen) septiembre 22, 2012


    ¿Cómo no sufrir algún mareo ante Montoro? El que dijo «que se hunda España, que ya la levantamos nosotros»; el mismo Montoro de Gescartera; el mismo Montoro que destituyó al responsable de investigar el caso Gürtel; el mismo Montoro de la consultora Montoro & Asociados (hoy Equipo Económico) que ayudó a evadir al fisco las fortunas de los clientes que se podían costear el asesoramiento de éste exitoso ministro de Hacienda y secretario de Estado de la era Aznar. ¡Pobre Soraya!

    Los Presupuestos Generales para 2013 son unos Presupuestos en tiempo de crisis pero precisamente para ayudar a salir de ella.
    — Sáenz de Santamaría (@Sorayapp) septiembre 27, 2012


    Los presupuestos, si digo la verdad, no me interesan un pimiento. Ni a ellos: son mentira, que aquí las cuentas se llevan en alemán, que hay que darle gusto a la Merkel, que vea que cuantos más manifestantes haya en las calles, más duras serán las medidas y más fuertes los porrazos de los antidisturbios. ¡Hay que remar todos juntos en la misma dirección y no mirar al pasado sino al futuro con ilusión! Mantra que suena ya obsceno; el desenlace del último chiste, mientras Mariano deambula por las pintorescas calles de Nueva York fumándose un puro habano cuyo valor oscila entre el importe de la ayuda a los desempleados y el sueldo de una dependienta del Zara. Ahí está Rajoy, aunque no lo parezca, remando en la dirección a la que quiere conducir al país y a sus ciudadanos: a la servidumbre, al sí señor, al leña y punto, al no me formen grupos y a los pies de su señora.

    Buenas noches. Aquí os dejo la portada del diario twitter.com/pacomarhuenda/…
    — Francisco Marhuenda (@pacomarhuenda) septiembre 26, 2012

  • #25SOcupaElCongreso

    Hay que verlo. RT“@morenobarber: Impresionante vídeo de lo sucedido anoche ante el Congreso. youtube.com/watch?v=UDCRgq…
    — Carlos E. Cué (@carlosecue) septiembre 26, 2012


    Cincuenta de los 350 diputados estaban parapetados en el Congreso, aparentemente ajenos al clamor que se escuchaba a escasos metros del hemiciclo. Estaban debatiendo algo, no se sabe muy bien el qué, pero debatiendo algo que afectaría a cuarenta y cinco millones de españoles. Cincuenta diputados, de 350 que cobran de nuestros impuestos. Después han salido como ratitas de su madriguera a contar en las tertulias de medianoche lo mal que lo han pasado. Pobres, por poco se les raya el iPad con las prisas.

    una imagen muy reveladora twitter.com/xipirona/statu…
    — xipirona(@xipirona) septiembre 25, 2012

    Rajoy, somos ahora noticia de portada en Nueva York, Francia, Italia e Inglaterra. ¿Algún comentario al respecto? #25s twitter.com/javimoya/statu…
    — hmmm (@javimoya) septiembre 25, 2012

    Puedo estar en desacuerdo con las formas en las que se ha hecho el llamamiento a la ciudadanía para protestar por los recortes y la deriva ultraconservadora del gobierno de Rajoy, porque no me parece que «ocupar» o «rodear» el congreso sea lo más conveniente. Eso está en la línea de aquél policía que tildaba a los estudiantes del «enemigo». Pero entiendo los motivos, y si hubiera estado en Madrid, probablemente ahora estaría allí. Pero me tengo que aguantar viendo lo que me quieran enseñar en las televisiones ultracentristas, que el canal del gobierno de noticias las 24h quitó la señal de la manifestación pasadas las 7 de la tarde; ¿y qué veo? Los voceros del PP en las tertulias, hablando como si representaran a todos los votantes, increpando a los manifestantes que veían en las imágenes de que tan solo eran 6000, y que con ese número ni siquiera llegan para un concejal. ¿Se puede ser más incoherente? 

    Unos encapuchados provocan la carga policial (0:38). Luego se unen a los policías (3:04). Claramente son infiltrados. youtube.com/watch?v=YuRHsh…
    — Eduardo Garzón (@edugaresp) septiembre 25, 2012


    Unos veinte tipos más o menos se van a pasear a partir de hoy por un puñado de televisiones diciendo que 6000 manifestantes están equivocados. Por ahí van a desfilar los Federico Quevedo, Alfonso Merlos, Curry Valenzuela, Paco Marhuenda y Edurne Uriarte, por poner solo unos nombres, al son de la corneta del apocalipsis. Otro puñado de periodistas y opinadores que todo lo saben –todólogos de carrera- van a escribir también sesudas críticas al movimiento en los periódicos afines al partido: ABC, La Razón y El Mundo (… la Gaceta no es un periódico, es un panfleto, que para todo hay niveles). En fin, cada vez entiendo más al presidente de Ecuador, cuando dijo aquello de que los medios de comunicación no son dueños de la opinión pública, sino de la opinión publicada.

    Los diputados no Pueden salir del Congreso. Muy democrático todo, y muy ejemplar. Menuda imagen estamos dando gracias a unos pocos fascistas
    — Federico Quevedo (@FedericoQuevedo) septiembre 25, 2012

    #HoyEs25S #voces25S #Neptuno salen los diputados/as del congreso. La gente «Dimisión!» y «Fuera!» twitter.com/tomavistas/sta…
    — Diego S (@tomavistas) septiembre 25, 2012


    España se rompe, y lo está consiguiendo el PP. Éste PP repleto de ultraconservadores, de tertulianos de grito en pecho, de oportunistas, de mangantes y sinvergüenzas, capitaneados por un incapaz reconocido desde los tiempos del Prestige. Y gobiernan con la mayoría absoluta otorgada por una ciudadanía harta de las mentiras del anterior presidente: un Zapatero que jamás prestó atención al tsunami que se avecinaba, un incapaz tan perfecto como su predecesor. Si estamos en crisis es por culpa de Zapatero; pero si estamos hundiéndonos aún más en el lodazal es por culpa de Rajoy. ¡Ah! Y de Catalunya, mejor ni hablamos: algunos militares quieren acabar con los independentistas al grito de ¡Alta traición! ¿en qué año estamos, pues? En 2012, pero da igual: la historia tiende a repetirse. Aquí todos tenemos el deber y el derecho de sentirnos de Madrid, y el gobierno tienen el deber y el derecho de hacer de España una gran Madrid. Sí, hemos captado el mensaje, por eso hay cada vez más independentistas en Catalunya, y éste que escribe se lo está pensando. Por hartazgo, que a mi las banderas me dan igual, solo es por hartazgo.

    Un manifestante contra 23 policías … La imagen del #25s twitter.com/TuiterHits/sta…
    — Lo Mejor de Twіtter (@TuiterHits) septiembre 25, 2012

    Esta es la auténtica marca España.twitpic.com/ayb82m via @twitpic
    — minnie neto (@minnieneto) septiembre 25, 2012


    Muchos estamos ya hartos, hastiados, de tanta incompetencia en nuestros gobernantes, o de que directamente nos roben, nos mientan, nos ninguneen… y que solo se acuerden de nosotros cada cuatro años. Por eso se dice que no nos representan, por eso se ha llegado a donde estamos, a que un llamamiento que podría parecer sacado del ideario de la extrema derecha cale en la extrema izquierda: ocupa el congreso. Sinceramente, no me gustaría ser político hoy; se me caería la cara de vergüenza, me sentiría un fracasado, un miserable. Probablemente dimitiría.

    Foto del chaval que ha quedado parapléjico. Se quedará toda su vida en silla de ruedas por defender nuestros derechos twitter.com/MentirasMarian…
    — Mentiras de Mariano (@MentirasMariano) septiembre 25, 2012

    La izquierda no ha conseguido asaltar el Congreso de los Diputados: han vencido la Democracia y los demócratas.
    — MAR (@marodriguezb) septiembre 25, 2012

  • La realidad de España

    Ha tenido que ir el Rey a Estados Unidos para explicar que en España no se muere la gente de hambre. Al parecer tenían una imagen distorsionada del país, fruto de la realidad del mismo. Pero como la realidad es lo último que le interesa al gobierno de Rajoy, son capaces de remover tierra con Santiago para mentir por el bien de España.

    Que el Rey vaya a Estados Unidos a explicar la realidad del país será tan útil para nuestros intereses como que venga aquí Mohamed VI a explicar la realidad de Marruecos. La gente no es tonta, aunque sistemáticamente nos tomen por tales, y entiende que cuando se utilizan recursos de grueso calibre como reyes y otras celebridades, éstos actúan como la mortaja del cadáver. El país se está desangrando, y para tapar las vergüenzas en lugar de resolverlas, usan de éste tipo de artimañas: maquillar la verdad hasta convertirla en falsa.

    La triste verdad es que cada vez más la gente mayor busca en las basuras algo que llevarse a la boca, porque tienen una pensión tan exigua que les impide comprarse la comida necesaria para no verse en tan penoso trance. Hasta hace poco solo buscaban en las basuras los de la chatarra. La triste realidad es que la gente se va a comedores sociales y a Cáritas para conseguir comida. Gente que tal vez hace un par o tres de años podía permitirse unas vacaciones y pagar una hipoteca de mil euros. Claro, vivían por encima de sus posibilidades: creían que por tener trabajo tenían derecho a comprarse una casa, ¡qué barbaridad! Ahora el banco les cobra a los desahuciados la vivienda de donde les ha sacado a patadas, porque tampoco en España tenemos la dación en pago.

    ¿Y cuántos millones de parados tenemos? Cerca de cinco millones, y en aumento. ¿Y cuántos jóvenes tienen trabajo? Apenas la mitad. Normal que el Rey haya tenido que ir corriendo a explicar que todo esto no impide que España sea un país serio y de futuro. ¡Ni de lejos! Es ahora cuando las empresas tienen que venir a invertir aquí: tenemos mano de obra barata en abundancia, capaz de resistir cualquier abuso, pues es tal su desesperación que esperan -esperamos- como agua de mayo todo atisbo de trabajo mínimamente remunerado que asome por el horizonte, como un mega casino en el que servir copas, repartir cartas o subir la lívido de sus clientes. Gritemos pues junto al Rey: ¡Viva España! ¡Vivan las caenas!

  • No hay mal que cien años dure

    Por motivos personales, el fin de semana pasado fue duro de llevar. El temor a la pérdida, el miedo al vacío, o lo que es peor: la incertidumbre; estos sentimientos me absorbían por completo. Pensaba que, si bien no todo estaba perdido, la brizna de esperanza que tenía se marchitaba. Pues bien, una semana más tarde todo está solucionado, mi confianza se ha vuelto férrea y la temida pérdida no ha sucedido. Todo puede cambiar en cuestión de días, aunque claro está, se tiene que trabajar para conseguirlo.

    Sucede que a veces, aún cuando sabes que has hecho lo correcto, el devenir de los acontecimientos te lleva al fracaso, al desengaño o a la incomprensión. Y no sirve de mucho saber que tu eres sincero, legal, íntegro, fiel y leal. Podemos tener recompensa interior, pero no exterior. Esto me lleva a preguntarme a mí mismo si todo se tiene que valorar en términos de recompensa. Sea como fuere, este fin de semana se ha solucionado algo que creía imposible, lo que me lleva a pensar en la veracidad del famoso dicho: «no hay mal que cien años dure».

    Posiblemente después de varios años, cuando volvamos la vista atrás, pensaremos en ésta época como un tiempo duro que nos tocó vivir; para algunos, otros tal vez no pasen tantas dificultades. Pero todo pasará. Éste gobierno incapaz desaparecerá como lágrimas en la lluvia, con suerte solo serán olvidados, con justicia serán recordados como el ejemplo de la incapacidad, la soberbia y la corrupción de estado, y de cómo este ejecutaba leyes y decretos en contra de su pueblo, a mayor gloria de los mercados, bancos y gerifaltes varios a los que sirven. Pero como digo, todo pasará, nada es eterno… excepto el cambio.

  • Ocupa la mente


    Me comentaba una amiga hoy después de comer que la juventud de hoy en día está adormecida, inclinada durante horas sobre sus teléfonos, quemándose las pestañas en las múltiples pantallas de las que disponen: smartphones, ebooks, ipads, ipods, kindles y demás ferralla. La calle queda lejana para la mayoría de la juventud, y cuando se usa como espacio de reivindicación y reflexión, como nos alegramos al vernos las caras, la cosa acaba en una fiesta. La queja queda entonces así diluida entre batucadas, tenderetes y feng shui, entre otras lindezas. Nunca entenderé porqué se aceptan tan bien las pseudociencias en el ámbito progresista, hasta el punto de invitar a alcaldes comunistas a impartir charlas en conferencias de astrólogos y curanderos de medio pelo.

    La cosa tiene su miga, puesto que yo lógicamente he replicado que los jóvenes no están usando el móvil por usarlo, sino que a través de éste móvil tienen -tenemos- acceso a toda la información al momento, gracias al twitter y a los blogs, que se usan como antaño podría utilizarse una imprenta clandestina para imprimir panfletos. Lógicamente me ha rebatido. Ahora estamos muy dispuestos a usar la cosa tecnológica, pero al sistema establecido no le inquieta lo más mínimo que cientos de miles de jóvenes estén repanchingados en su casa delante del ordenador. Fíjate en la primavera árabe; para conseguir resultados tuvieron que movilizarse y salir a protestar a las calles. ¿Había allí fiesta? ¿Se divertían los egipcios, tunecinos o libios? ¿Acaso organizaban batucadas? Esto es; se lo tomaban un poquito más en serio, ¿no?

    Pero la Primavera árabe empezó a través de las redes sociales, dije yo. ¡Mentira! Todo empezó cuando un tunecino desesperado se quemó ante las autoridades en la calle a plena luz del día, ante la perplejidad internacional. Así fue, y no de otra forma, el inicio de la primavera árabe. Que luego hubiera cientos de miles comentando el suceso en internet es harina de otro costal. No te digo que cojas ahora y te inmoles a lo bonzo en Arc de Triomf, en plenas fiestas de la Mercè. Pero si en vez de tanta fiesta y tanta tontería os lo tomárais un poco más en serio, si en lugar de pensar en comprar el nuevo iPhone pensárais en para qué mierdas necesitáis un teléfono de lujo estando en paro; si os preocupara entender el porqué de la importancia del arte, la música y la literatura, y lo entendiérais, en lugar de querer ser artistas, músicos y escritores a toda costa y mediante autopublicación, quejándoos de que el sistema os impide daros a conocer ,en lugar de reconocer vuestra mediocridad; si todo esto lo tuviérais un poco más presente en lugar de pillar vuelos baratos en Ryanair como principal preocupación, tal vez cosas como el 15M tendrían más sentido; tal vez os lo tomárais más en serio y tal vez os pensárais las cosas mejor antes de hacerlas, para que no parezca todo un circo dantesco: ocupar una plaza con banderitas republicanas, sin ni siquiera saber qué significa una bandera, ni para qué diablos hay que defender una bandera en lugar de otra, si todas significan muerte.

    En definitiva, siempre se aprende algo al escuchar, aunque duela, al discordante. Al que no se doblega por la moda imperante, al que critica, recela y señala el error. Es muy fácil criticar de todo a los demás -y no me refiero a mi amiga, sino a nosotros- pero eso no nos convierte en mejores, sino en llorones: hay que proponer soluciones y tomar partido. Hay que implicarse. Aunque es cierto que hay muchísimos errores en los movimientos que los jóvenes -y no tan jóvenes- han hecho y que van a hacer estos días. Me refiero al próximo 25S, evento con ánimo de liarla parda y que nos llama a ocupar el congreso. Bueno, al menos -le he dicho a mi amiga- es algo más que estar sentado delante del ordenador, ¿no?

  • El patio de recreo de la política

    Los políticos dan noticias cada día. Si el martes hablaba de Esperanza Aguirre y Santiago Carrillo, hoy toca hablar de Mariano Rajoy, Artur Mas, Francisco Rodríguez, Elvira Rodríguez y Pedro Morenés. Cinco titanes de la política que suman y siguen en la carrera de desprestigiarse a sí mismos y a sus colegas.

    De Rajoy y Mas, presidente de España y de Catalunya respectivamente, decir que para lo que han hecho hoy más hubiera valido que se enviaran algún whatsapp, porque con el dinero que se han gastado en el paripé de la reunión tal vez hubiera comido una familia sin ingresos durante un par de meses, y eso sí sería dinero bien invertido. ¿Son políticos Rajoy y Mas? ¿no se espera de ellos que lleguen a acuerdos que beneficien a ambas partes? ¿es posible que Rajoy piense que contentar a su ala más conservadora no le va a traer consecuencias? ¿es posible que Mas piense que contentar a su ala más independentista no le va a traer consecuencias? Y no solo para ellos, que a mí sus vidas de lujo me la trae floja, que las consecuencias serán para nosotros: que yo no pueda viajar al resto de España sin el estigma de ser catalán, la broma a la espalda, la puyita en la boca, la burla en los ojos del paisanaje. En fin, gracias Mariano, gracias Artur, a ver qué nos depara vuestra ignorancia, chulería y estulticia.

    De Francisco Rodríguez, pues es la comidilla de los medios conservadores, que por fin tienen un nuevo socialista corrupto que llevarse a la boca, a través del cual abominar de toda una ideología. El alcalde de Ourense ha sido arrestado en el marco de la –agárrense los machos–operación Pokémon… ¡hazte con todos! Ojalá llegue el día que un político no esté salpicado por la sombra de la corrupción, de cualquier color político, ya que la ciudadanía esté tan encima que sólo con la ligera sospecha tuvieran que dimitir. Francisco Rodríguez era alcalde desde 2007, tras arrebatarle la alcaldía a Enrique Nóvoa, del PP, partido que llevaba gobernando la localidad desde hacía 12 años. Se trata de una gota más, a buen seguro no la última, que vuelve a rebasar el vaso de agua que simboliza el hartazgo de un pueblo esquilmado por sus gobernantes, que además tienen que soportar los desmanes de éstos, sus fechorías, sus chanchullos, o como se dice en castizo: sus mamandurrias.

    De Elvira Rodríguez poco se puede añadir. Está de enhorabuena porque va a presidir la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), como premio por ser una estupenda diputada. Cuando fue Consejera de Transportes de la Comunidad de Madrid culminó con éxito la mayor ampliación de una red de metro del mundo, la de Madrid, pero a pesar de esta noble gesta a la mayoría se nos viene a la cabeza su imagen como tertuliana en los debates ultracentristas de medianoche. Tampoco es muy conocida su otra faceta: la de disimular y fingir. Concretamente, disimula el hecho de que a pesar de ser de Jaén tiene cinco pisos en Madrid, pero no por ello deja de cobrar dietas de alojamiento como diputada en Madrid. Que una cosa es robar carritos de supermercado y otra muy distinta que le entreguen directamente a una su importe en la nómina. Caradura, genio y figura. Pues eso, ahora se va a supervisar e inspeccionar los mercados de valores españoles, estamos a salvo.

    De Pedro Morenés, el actual Ministro de Defensa español, también podemos decir que está de fiesta. Acaba de conseguir que el Estado pague 1800 millones de euros en pagar deudas con la industria armamentística. ¿Que no hay dinero para educación, sanidad ni justicia? ¡Da igual! Hay que llevarse bien con los antiguos jefes, debe pensar Morenés, cuyo pasado vinculado a la industria armamentística conviene conocer. Hablo por ejemplo de Instalaza, cuyas bombas de racimo sirvieron para desmembrar cuerpos en la Libia de Gadafi. En otros países éste ministro estaría procesado por tráfico de influencias, de favor y de nosecuántas cosas más. Pero aquí no, aquí hay que remar todos juntos en la misma dirección y no mirar atrás.

    En conclusión, éste es el paisaje político que causa desafección en Catalunya, España, Europa, el planeta entero y hasta los confines de la nueva galaxia descubierta por la NASA. Gente que tal vez no sea muy diferente de la sociedad de donde proceden, como decía en su artículo Ignacio Sánchez-Cuenca, pero que ostentan el poder real, casi absoluto, obsceno, al que no se le pueden buscar mejoras, puesto que automáticamente te convierten en demagogo, en indignado, en un peligro para la democracia. Ésta gente nos gobierna porque les hemos votado, conviene no olvidarlo. No somos mejores que ellos; pero eso no nos debe impedir echarles si no nos convencen y votar a otros, puesto que el nivel de desvergüenza, que antaño se podía pagar, ahora ya no lo podemos soportar más.

  • Esperanzas y Carrillos

    En las últimas horas han sucedido tres acontecimientos de gran calado: por un lado, Esperanza Aguirre abandona la política para dedicarse al turismo; por el otro, muere Santiago Carrillo, histórico dirigente del Partido Comunista de España. Luego está el Rey, que ha escrito una carta hablando de quimeras de la que ya hablaré en otro momento; ¡vaya tela! En fin, de Carrillo sé poco porque apenas le he visto in action y representa otra época en la que yo era solo un proyecto; todo lo que sé de él es prácticamente de oídas: luchó contra el franquismo; no se sentó cuando Tejero dio el golpe de estado y estuvo involucrado en la matanza de Paracuellos. Los que le odian, lo recordarán por esto último; los demás, olvidarán sus faltas, de forma inversamente proporcional a como recuerdan las faltas de Manuel Fraga, y viceversa. Lo típico, que ya dijo Josep Pla: lo más parecido a un español de derechas es un español de izquierdas.

    Sonoro aplauso en recuerdo de Carrillo. Nos hemos levantado los casi 350 diputados… las excepciones del PP: varios no se dignaban.
    — Alberto Garzón (@agarzon) septiembre 18, 2012

    Al otro lado, la grande de España, la inigualable, genio y figura: Esperanza Aguirre. Animal político. Poco puedo añadir que no se haya dicho ya en los medios tradicionales: periódicos, televisiones, radios y blogs a tutiplén la ensalzan o denigran a partes iguales. Ya se sabe, una de las dos españas ha de helarte el corazón, que dijo Machado. Una cosa está clara: aquí no se respeta ni a los muertos ni a los enfermos. Puedo decir que mi pensamiento está en las antípodas del de Esperanza Aguirre, pero no por ello voy a desear su muerte, prefiero que viva tranquila, alejada lo más posible de la política, que tanta paz tenga como deja.

    El Estado que ahora vemos que es inviable en los términos en que lo hemos conocido en las últimas décadas. Lo contrario es demagogia.
    — Esperanza Aguirre (@EsperanzAguirre) septiembre 13, 2012

    Sepamos y demos la batalla dialéctica en contra de esta pretendida superioridad moral de la izquierda, que es una falacia.
    — Esperanza Aguirre (@EsperanzAguirre) marzo 13, 2012

    Alrededor de éstos personajes, tan polarizados, arrecian las críticas, la ferocidad de los contrarios, y un fuerte rún rún que repiquetea constante: «sobran políticos», «son todos iguales», «no sirven para nada», «solo están ahí por el dinero», «no creen en nada de lo que dicen» y un larguísimo etcétera que, en parte, es comprensible. Pero odiar a los políticos hasta el punto de desear su desaparición no puede conducir a nada bueno. No hay mucha simpatía entre el pueblo de la casta política, de éste manojo de privilegiados que rigen y ordenan los destinos de tanta gente, sin que les tiemble el pulso. Los políticos. Pero entonces, si no nos gustan éstos, ¿ponemos otros? ¿a quiénes? ¿eliminamos a todos o a unos cuantos? ¿quién decidiría? ¿se conoce algún pueblo sin dirigentes? ¿conduce a algo bueno la falta de dirección?

    En @larazon_ nada sobre Santiago Carrillo. Puede alguien q se llama periodista dar la espalda a la verdad?twitter.com/pacomarhuenda/…
    — Ana Valverde (@Valverdana) septiembre 18, 2012

    En mi opinión la política, y por extensión los políticos, es necesaria. Puede que sea un mal necesario, no lo dudo. Pero por eso me ha gustado especialmente el artículo publicado ayer en El País del sociólogo Ignacio Sánchez-Cuenca: «La gran confusión». Lejos de la inquina y la provocación, el artículo tiene esa pátina gris que hará que no consiga mucha difusión, además de que arremete contra el 15M, y eso no es para nada cool. Su titular destacado nos incluye a todos: «Es hipocresía pensar que los políticos son muy distintos de la sociedad de la que proceden». Buena frase. Si te ha despertado el interés, te invito a leer dicho artículo y a reflexionar sobre lo que dice, que en mi opinión es muy acertado.

    Ignacio Sánchez-Cuenca: «la denuncia sin matices de la clase política lleva al populismo»cc @erovira @argeliaqueralt bit.ly/UgBtRI
    — Marc López (@mlopezplana) septiembre 18, 2012

    ‘La gran confusión’ Una sensata respuesta de Ignacio Sánchez Cuenca a Cesar Molinas cort.as/2UGL
    — joan subirats (@subirats9) septiembre 18, 2012

    En conclusión, nos quejamos de Esperanzas y Carrillos, pero si miramos alrededor, están por todas partes, y somos cada uno de nosotros su reflejo.