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Blog personal de Xavier Carrascosa, amb articles sobre arts & humanitats, disseny, jocs, i llibres.

  • Los escépticos y los errores del pasado

    Santiago Camacho

    En mi anterior artículo puse como imagen la portada del libro La troika y los 40 ladrones, del investigador y escritor Santiago Camacho. Uno tiende a dar por válidas las citas y bibliografías del libro de un escritor que realiza un ensayo para una editorial seria. Sin embargo, un cruce de tweets con Mauricio Schwarz ‏me ha hecho cambiar de opinión. No pensé que el autor del libro, Santiago Camacho, fuera el mismo Santiago Camacho que sale en el programa de Íker Jiménez, pero como bien me pregunta Mauricio, ¿cuál es su fuente para decir que 400 corporaciones controlan el 90% del comercio mundial?

    @xcarrascosa ¿Cuál es su fuente para decir que 400 coirporaciones controlan el 90% del comercio mundial?
    — Mauricio Schwarz (@elnocturno) septiembre 9, 2012

    Mi primer instinto es defender la validez del libro, puesto que muchas cosas de las que pone Camacho en él las sabía de antemano, como las mafiosas prácticas del FMI o las agencias de rating. Pero como de nuevo tercia Mauricio, me aclara: «la lógica de Camacho está bien representada en Zeitgeist: usar verdades mezcladas con delirios y promover una visión delirante». Porque, en efecto, Santiago Camacho promueve una visión conspiranoica del mundo en el que vivimos. Pero también me plantea una inquietud, ¿toda la producción de éste autor estará ensombrecida por sus devaneos con lo oculto, el misterio y lo astral? ¿Acaso no puede alguien equivocarse y tratar después de reconducir su carrera hacia posiciones más moderadas y no ser recordado continuamente por su pasado? Pondré el ejemplo de Bruno Cardeñosa, antaño un cazador de ovnis y hoy el director de La Rosa de los Vientos y de la revista Historia de Iberia Vieja. ¿Qué considerará de él Mauricio Schwarz? ¿Y qué pensaba de su antecesor en el cargo, el mítico Juan Antonio Cebrián? ¿O del muy actual y con halo de científico loco, venerable Eduard Punset?

    @xcarrascosa ¿En serio estás promoviendo el libro conspiranoico del ikérido Santiago Camacho?
    — Mauricio Schwarz (@elnocturno) septiembre 8, 2012

    El problema de Mauricio Schwarz y de otros como Luis Alfonso Gámez y demás escépticos (entre los que me podría incluir) es que, aún teniendo la verdad práctica de todo lo que atañe al misterio y las conspiraciones, es que asumen que el que alguna afirmó algo que era una falacia como una catedral no se retractará jamás de lo que dijo, y por tanto toda su trayectoria posterior estará manchada. Pues bien, yo creía en muchas estupideces en mis años jóvenes, y me compraba las revistas de las que hoy abomino: Año Cero, Más allá y Enigmas. Porque tenía afán de conocimiento, de saber lo más raro que pasaba en el mundo, porque quería maravillarme y soñar con que existían los zombies, los vampiros o que los alienígenas visitaban el planeta y se le aparecían a los más rudos aldeanos. Empecé a escribir mis relatos de terror con chica de la curva incluida, con horrores repletos de tentáculos, con chupacabras, con monstruos marinos en lagos remotos y con mil y una historias más, todas ellas sacadas de las páginas de aquellas revistas y de algunos programas de radio de entonces. No había Internet, no había círculo escéptico y todos éramos un poco más ilusos que hoy, donde todo se puede saber a golpe de ratón.

    @xcarrascosa Pregunto si hay fuente fiable o es esta especulación de 1996 tinyurl.com/8egpjbs sin referencias. ¿Qué dice su biblio?
    — Mauricio Schwarz (@elnocturno) septiembre 9, 2012


    Hoy, en este momento, no creo en todo aquello con lo que fantaseé; sí, juego con ello en mis relatos o en mis ilustraciones, pero no creo en ello y además detesto que haya gente que se lucre con ello.
    No creo en ello porque necesito pruebas tangibles de que se puede ver el aura de las personas, de que los espíritus pueden aparecerse moviendo un vaso sobre unas letras, de que la magia existe, de que los alienígenas nos visitan y de que nos gobiernan unos señores que se hacen llamar los Iluminati. Nada de todo lo anterior existe, todo es producto de la mente humana. Nuestro cerebro es el gran creador de todo lo que no sea la naturaleza, e incluso ésta se crea gracias a la ingeniería genética y demás avances científicos que pocos comprendemos bien, pero que algunos hubieran tachado de brujería hace tan solo unos años. La mente humana es la que ha inventado la religión y los mitos, las leyendas y los misterios, por el simple motivo de que cuando uno no sabe explicar porqué existe el mundo y el manto de estrellas, pero tiene imaginación, trata de encontrar una explicación basada en la observación que pueda aceptar el grupo, o si no es posible, imponer al grupo a la fuerza. No tiene mucho sentido hoy en día creer que la mujer nació de la costilla de Adán, pero se acepta como tradición, por nuestra historia, porque la religión fue el elemento civilizador durante siglos y gracias en parte a ella nació la ciencia y el método científico, aunque nos pueda parecer imposible hoy, al ver a los obispos pontificar sobre el sexo, el aborto y la provocación de los niños, al ver que en boca de gentes que deberían predicar una religión de amor, perdón y respeto, en su lugar sale el demonio que dicen combatir.

    En fin, como siempre, me he ido por las ramas. Quería reflexionar en voz alta y con algo más de espacio que los 140 caracteres de Twitter. Sirva esta entrada para dejar clara mi postura ante el libro de Santiago Camacho: yo sí soy capaz de apreciar el trabajo de alguien que pudo estar equivocado, y a la pregunta inicial de Mauricio: ¿cuál es su fuente para decir que 400 corporaciones controlan el 90% del comercio mundial? citaré un par de párrafos de un documento que he encontrado tras una simple búsqueda en Google:

    «Contando la Unión Europea como un conjunto, aproximadamente 30 Miembros de la OMC representaban el 90 por ciento del comercio mundial.  Diez Miembros de la OMC (contando como uno a la Unión Europea) absorbían el 70 por ciento del comercio mundial.» Foro Público de la OMC, página 182

    «En la actualidad, cinco empresas transnacionales controlan el 90 por ciento del comercio agrícola mundial.  Cuando se exporta banano de Costa Rica al Reino Unido, sólo el 3 por ciento de los beneficios de exportación van al productor, en tanto el 87 por ciento van a las cadenas de supermercados y distribución.» Foro Público de la OMC, página 141

    En conclusión, puede que Santiago Camacho haya leído éste mismo documento y haya hecho números para sacar de ahí a 400 corporaciones. Pero para mí es aún más peligroso el segundo párrafo, puesto que de 400 pasan a 5 las empresas que controlan el comercio agrícola mundial. Puede que Santiago Camacho no haya dicho la verdad, puede que haya mentido, pero puede haberme hecho tomar conciencia, a través de su libro de datos inexactos, de un terrible problema que, al escarbar, resulta ser aún más pernicioso de lo imaginado.

  • Se acabó el verano

    Se acabó el verano

    Ha sido un caluroso verano. En todos los sentidos. Han pasado más de dos meses desde la última entrada de este blog y ya tenía ganas de retomarlo. Ha habido algunos cambios en mi vida, ocasionados por la realidad que Rajoy no supo ver al entrar en la Moncloa. He estado releyendo mi artículo del debate electoral del año pasado, donde los líderes del PP y el PSOE chillaban sus programas electorales y los vomitaban ante una audiencia atónita y aún poco preocupada por la prima de riesgo. De eso hace ya casi diez meses y todo pronóstico pesimista se ha quedado corto.

    La prima de riesgo, a día de hoy, está a 518 puntos básicos (cuando se nos decía que por encima de 350 era una barbaridad). La calificación de la deuda española por parte de las agencias de rating está rayando el bono basura; el déficit, la deuda y el IPC han subido y la bolsa ha bajado. Eso sólo son los datos macroeconómicos; cuando bajamos al mundo de los mortales la cosa está mucho peor. Se ha recortado todo tipo de prestaciones, rebajado los salarios, eliminado las ayudas a la dependencia, negado la asistencia médica a personas sin papeles y subido el IVA a niveles insoportables. Pero eso no es lo peor.

    El país tiene el mayor número de parados de su historia y la peor tasa de desempleo desde que se tienen registros. Los actuales datos hacen bueno al peor Zapatero. La ministra de empleo no va a dimitir, puesto que la situación ha llegado a este extremo por la herencia recibida, frase que recita como un mantra el presidente, que tampoco se plantea dimitir. En campaña anunció que no diría nada sobre la herencia recibida, pero esa era solo una mentira más de las decenas que dijo para poder llegar al poder con mayoría absoluta. Tenemos a un presidente tramposo, mentiroso y tal vez lo más sangrante: incapaz, sin reacción. Rápido, eso sí, para asistir a un partido de fútbol. ¿Qué ha arreglado Rajoy desde que es presidente? ¿En qué medida nos ha beneficiado?

    Se nos vendió la simpleza de que con un cambio de gobierno se generaría la confianza suficiente como para crear empleo y reducir la prima de riesgo, para pagar las deudas del estado y generar riqueza. Con argumento tan simple como el del cambio de gobierno, pero sin ningún plan de calado detrás, estamos viendo los resultados: los españoles son cada vez más pobres hasta el punto de tener que emigrar a otros países para poder ganarse la vida. Resulta por tanto curiosa la infame miopía de mis conciudadanos cuando al ver a un inmigrante dicen que «ha venido a robarnos el trabajo», pero cuando sus hijos se van a buscarse la vida fuera del país lo hacen para «labrarse un futuro» o «poder trabajar de lo suyo», eufemismos que significan simplemente que en España no hay trabajo y que hay que buscarlo fuera, igual que hacen los inmigrantes que vienen a España. No hay distinción, cualquier tipo de otra lectura implica un ejercicio de clasismo rancio.

    Pero no solo se escapan del país los jóvenes más preparados, la llamada generación perdida, sino que además también desaparecen las grandes fortunas, que emigran raudas hacia los paraísos fiscales, lejos de las tasas e impuestos españoles y de los bancos, que tan hambrientos están. Sin dinero, con miles de pisos que no valen nada, con deudas millonarias los bancos son el objeto de la ira de los ciudadanos, y con toda la razón del mundo. Toda la ingeniería bancaria nacida en Wall Street y que pronto adoptaron los bancos de todas las naciones ha resultado un increíble timo de consecuencias catastróficas. Una increíble tomadura de pelo que todavía no se sabe bien como se ha podido gestar.

    Todo ese dinero sale, en última instancia, del bolsillo de los trabajadores. Aunque para entender bien como funcionan los mecanismos de financiación y la economía mundial os recomiendo el libro La troika y los cuarenta ladrones, de Santiago Camacho, que a pesar de que no tenga una gran capacidad de síntesis (a veces se repite y se lía) sí explica bien la perversidad de la tríada formada por el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y la Organización Mundial de Comercio, además de otras cuestiones de capital importancia para entender los vericuetos por donde se mueve el dinero del mundo.

    En síntesis: el dinero sale del bolsillo del ciudadano y acaba en una cuenta opaca en un paraíso fiscal, pasando por varios bancos en el proceso que habrán aumentado su valor ficticiamente hasta conseguir que de 1 euro salgan 100. Ahí radica la riqueza efímera de países como el nuestro, en las artimañas de bancos y cajas sin escrúpulos que concedían créditos a sabiendas de que no se podrían cobrar solo con la intención de generar dinero rápido para invertir en deuda pública, por ejemplo. ¿Como es eso posible? Fácil para el banco: si una persona vende su piso por 200.000 euros, la persona que lo compre necesitará un crédito de 200.000, así que para el banco la suma de lo que se tiene y lo que se tendrá son 400.000 euros (que nosotros no vemos, son simples anotaciones en un ordenador: 200.000 en cada cuenta) sin contar los intereses. Ahora multiplica esta simple operación por cada una de las compra-ventas de viviendas entre particulares y por último, ante la visible incapacidad de pagar de los hipotecados, calcula el dinero que el banco habrá perdido.

    En conclusión, sirva este artículo para mostrar el tono general del blog a partir de ahora, puesto que a servidor le han afectado de lleno las reformas del gobierno: despedido hace apenas un par de meses de la empresa, con una indemnización de 20 días por año trabajado… la triste realidad de muchos españoles. Ahora intento trabajar por mi cuenta, pero para eso también ha pensado Rajoy: nos sube el IVA a los autónomos, para terminar de rematar a los que aún queremos respirar en este erial del sur de Europa. Mientras tanto, en alguna paradisíaca isla del Caribe reposa el dinero en la cuenta del paraíso fiscal donde el político corrupto, el empresario defraudador o el futbolista idolatrado han tenido a bien resguardarse de la vista de Hacienda y que tanta falta haría para poder pagar hospitales, escuelas y prestaciones, que buena falta nos hacen.

  • Cuentópolis

    Hoy voy a ponerme en modo Paco Umbral y decir eso de aquí he venido a hablar de mi libro. Sí amigos, alguna vez tenía que empezar a hacerme algo de autobombo y aparcar la timidez, la inseguridad o la modestia para hacer publicidad de mí mismo. Pues bien, resulta que hace unos meses, concretamente para la festividad de Sant Jordi, me publicaron un cuento en una antología de relatos. El libro en cuestión se llama Cuentópolis y está publicado por la editorial Mucho Cuento de Planetababel.

    Para todos aquellos que quieran conseguir un ejemplar, si viven en Barcelona, pueden acudir a la presentación del libro que tendrá lugar en el centro cultural La Valentina (plaza Regomir 2, Barrio Gótico, al lado del Pati Llimona) el sábado 9 de junio a las 19:00h. En la presentación vendrán los autores e ilustradores de los cuentos, y habrá un pica-pica gratis para todos.

    Si no podéis –o no queréis– asistir a la presentación, pero queréis un ejemplar, todavía me quedan unos cuantos de los que me dieron en Planetababel. Contactad conmigo para ver como os lo puedo hacer llegar. En principio el libro lo venden a 15 euros, pero os lo dejaría por 10 euros con gastos de envío incluidos si tengo que enviarlo por correo, o lo cambio por un café y una buena conversación si os lo doy en mano en Barcelona.

    Por otro lado, también me publicaron un artículo en la revista digital Prosofagia, un referente para los autores nóveles, con el título Cómo engañar a un lector editorial. Si os interesa el tema, o simplemente queréis ver la revista, podéis descargar el último número en su web. Y hasta aquí el modo Paco Umbral. En próximos artículos recuperaré la tónica habitual del blog.


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