Mes: septiembre 2012

  • Todo lo que hacemos es por vuestro bien

    Este fin de semana en Madrid no ha pasado nada. Una algarabía ha montado un espectáculo en la plaza Colón, pero nada importante, ya que solo eran unos 65000 alborotadores, según la Delegación del Gobierno de la Comunidad de Madrid. Y tan panchos, que aquí no pasa nada. Ya sabéis, las tres consignas: «Hay que remar todos en la misma dirección. Ahora no es momento de restar, sino de sumar. No hay que mirar al pasado, sino al futuro con esperanza.»

    Bien, llegados al punto en el que el pacto social se resquebraja, que los políticos viven en su planeta particular, que la ciudadanía despierta de un largo letargo, llegados a este punto como digo, se dan las condiciones idóneas para dejar de usar eufemismos, quitarnos la venda y ver claramente que todo lo que sucede es lucha de clases. Y ya no estamos solo para verlo, sino para participar activamente. Y hasta el momento ha sido pacífica, pero ya unos cuantos han asaltado supermercados, tal vez lo próximo sea algo más relevante. ¿Quién lo sabe? El cabreo ha llegado a un punto mayúsculo. El gobierno lo sabe y por eso utiliza la autoridad de forma similar a un estado policial.

    El gobierno está recortando derechos a la ciudadanía y la está empobreciendo. El pueblo cada vez tiene menos opciones, menos trabajo, menos poder adquisitivo, menos educación, menos sanidad, menos justicia y más obligaciones, más impuestos, más sentimiento de culpa y más rabia acumulada. El ciudadano cada vez tiene menos que perder, porque su inacción le lleva a perderlo todo. Cuando alguien tiene poco que perder se arriesga más. El gobierno lo sabe, el gobierno lo teme. 

    La gente sabe que el hecho de que haya dificultades económicas no implica tener que rebajar los salarios y subir los impuestos, porque la historia nos muestra que no es el camino, que las naciones de Suramérica ya se aplicaron esas medidas y han pasado a ser súbditos, que aquellas naciones que dicen que el ahorro es lo mejor para crecer se lo aplican a otros, pero no a sí mismos, pues sin estímulos económicos, sin inversión y con una ciudadanía empobrecida no hay ahorro que valga. El gobierno está arruinando a sabiendas y como sistema a su pueblo. ¿Qué esperan pues que hagamos?, ¿en qué nos quieren convertir? Y por último, como dijo Cicerón hace más de 2000 años: ¿a quién beneficia?

  • Personas sin derechos

    Hace tan solo un par de años Mariano Rajoy era un tipo con unos principios sólidos: quería sanidad y educación para inmigrantes sin empadronar, por su condición de seres humanos. Se descubría así al Rajoy sensato, humanista, cristiano, católico y romano. Todo mentira, claro está, que aquí en España todo lo que sale de la boca de un político es para ganar votos o hacérselos perder al contrario; que aquí no hay palabra escrita o dicha que no se pueda solucionar con un «era mi intención, luego la realidad me ha obligado a otras cosas».

    La realidad tozuda nos ha traído una crisis de proporciones ciclópeas, eso es verdad. Ahora bien, aprovecharla para dejar fuera del sistema, en la estacada y al borde del precipicio a millones de personas que viven en España, va un trecho. Claro está que el martillo pilón de los cornetas del Apocalipsis han sembrado el campo de ignominia, vomitando su rencor por los altavoces de los obispos, plantando la semilla del odio, la xenofobia, el miedo al extraño y su deshumanización. Estamos hablando de los inmigrantes sin papeles; ése es su nombre oficial, pocas veces se referirán a ellos como personas sin derechos. 

    Cuando ponemos eufemismos a la palabra persona automáticamente la vamos despojando de su humanidad. Por ello conviene estar atentos a determinadas formas de contar las terribles historias de estas personas que llegan a nuestro país en busca de un futuro mejor. Es curioso comprobar (esto ya lo dije antes) que cuando los españoles vamos en busca de trabajo al extranjero lo hacemos por lograr un futuro mejor, pero cuando son otros los que vienen aquí a buscarse el pan los vemos como que vienen a quitarnos el trabajo, y además por la mitad de sueldo que nosotros. Olvidamos que normalmente hay un satisfecho empresario español que contrata por cuatro duros a un inmigrante que jamás va a tener la infeliz ocurrencia de denunciarlo, sino todo lo contrario, le va a hacer caso en todo lo que pida, puesto que espera que a cambio le arregle los papeles.

    Esta noche, inmigrantes y médicos han acampado en el Hospital de La Paz contra los recortes en Sanidad. Estamos hablando de personas, los inmigrantes son personas, que hay que repetirlo porque se nos puede olvidar. Inmigrante es ese simpático chino que te sirve unas bravas en un bar regentado antaño por gallegos; inmigrante es la señora boliviana que se cruza media ciudad para limpiar unas oficinas; inmigrante es ese señor ecuatoriano que trabajó cinco años en la construcción y ahora está sin trabajo; inmigrante es el paquistaní que te prepara un kebab a las 2 de la mañana; inmigrante es el estudiante becado colombiano que optó por quedarse fuera de plazo y hoy te pone las copas en un bar del centro. Cuando les ponemos rostros y nombres nos damos cuenta de que mucha gente de nuestro entorno más cercano, con la que hablamos cada día, puede estar pasándolo realmente mal.

    Puede que para ellos la crisis sea algo más grave que no poder pagar a tiempo la hipoteca o renunciar a muchos caprichos. Puede que, con esta decisión fascista e injusta del gobierno, sea tan grave como no poder curarse a tiempo de una grave enfermedad. Esto puede significar, sencillamente, la muerte.

  • Réquiem por RTVE


    Como ya sabréis, cuando hay un cambio político en España éste tiene su reflejo en los medios de comunicación públicos. No podía ser menos con la llegada del PP al gobierno, y aunque había una ley para que los jefes de TVE fueran elegidos por consenso, la mayoría absoluta de Rajoy se ha impuesto a cualquier otra cosa, para dar a los suyos las riendas del ente catódico. Concretamente, a Julio Somoano, cuya imparcialidad está fuera de toda duda. Poco a poco, pero imparablemente, en Televisión Española están cayendo los periodistas y tertulianos que no son afines a las ideas conservadoras que van calando en la parrilla televisiva.

    Tal vez la cara más conocida que ha dicho adiós es la de Ana Pastor. La incómoda periodista que se atrevía a preguntar a los políticos lo que la gente de la calle quería saber, que era un punto más terca a la hora de conseguir respuestas, que en definitiva ejercía de periodista más que de transistor ha sido despedida de la cadena. No era buena para la nueva TVE, curiosamente sí lo es para la CNN en Español. Su recambio ha sido María Casado, a la que se le puede atar un poco más en corto. Pudiera ser que el recambio de ésta sea Carmen Lomana, puesto que ella sí es suficientemente buena como para que la contraten en TVE.

    He sido cesada de #losdesayunosdetve Orgullosa del trabajo d TODO el equipo. Día triste pero hoy más q nunca sigo creyendo en el Periodismo
    — Ana Pastor (@_anapastor_) agosto 4, 2012

    Pero no solamente cambian las caras más conocidas. El reparto de despidos también se ha hecho notar en los tertulianos. Ya sabéis, esos señores y señoras que realizan concienzudos análisis y vierten mordaces opiniones, normalmente a toro pasado, de acuerdo a las consignas que les digan desde el partido que les ha de pagar los libros que publiquen. Así, de este modo, hablar mal del PP te puede abrir las puertas de Prisa; abominar contra el PSOE puede abrirte las puertas de Planeta. ¿Conocéis la editorial Marcial Pons? Pues es de la Editorial Planeta. ¿Y qué libros ha publicado? Pues sin ir más lejos, uno de Rajoy (sí, ha escrito libros), titulado En confianza, mi vida y mi proyecto de cambio para España. El expresidente Aznar también está en nómina de Planeta, prologando el exquisito libro titulado La batalla, cuya sinopsis reza: «La batalla es un alegato político contra las posturas intervencionistas de los Estados y un ataque directo a la socialdemocracia europea tradicional. La ingeniería social dictada por la izquierda ha llevado a las potencias hacia el desastre económico, y no así el conservadurismo, como tantas veces se ha tratado de argumentar.»

    El único criterio del Ejecutivo a la hora de tomar decisiones es el interés general de los españoles ow.ly/dEioL
    — Mariano Rajoy Brey (@marianorajoy) septiembre 12, 2012


    ¿Conocéis a la mujer del ministro Wert? Puede que sí y ni siquiera lo sepáis. También ha escrito libros. Tiene un libro espectacular publicado, también por la editorial Marcial Pons (aka Planeta), que se titula Contra el feminismo. La sinopsis del libro reza así: «Polémico y atrevido libro que analiza cuáles son los resultados de la revolución feminista, y cómo hay muchas mujeres que prefieren el modelo clásico: ser musas. Es el modelo de mujer que cultiva atributos como la belleza, que es madre y señora de. Hay muchas mujeres que a pesar de tener nuevas oportunidades han optado por el desarrollo de papeles tradicionales. En España la representante de este modelo sería Isabel Preysler, heroína para muchas mujeres.» Bien, esa mujer es Edurne Uriarte, nueva y flamante tertuliana de Los desayunos de TVE y periodista (es un decir) de ABC.

    Turno de noche 🙂 Leed la sinopsis del libro de la mujer de Wert, «Contra el feminismo». Gallardón estará muy contento marcialpons.es/libros/contra-…
    — Ana I.Bernal Triviño (@anaisbernal) septiembre 12, 2012

    No es la única novedad en lo que se refiere a tertulianos. Acompañan a la señora de Wert (como a ella misma le gusta ser llamada, según su propio libro) los nombres de Casimiro García-Abadillo, vicedirector de El Mundo; José María Brunet y Enric Juliana, La Vanguardia; Pilar Gómez y José Antonio Gundín (La Razón) y Juan Pablo Colmenarejo (COPE).

    El País se une,no podía ser menos,a la infamia de anunciar que va a TVE»la mujer del ministro Wert».Pero Chacón no era»la nena de Barroso».
    — Hermann Tertsch(@hermanntertsch) septiembre 12, 2012

    ¿Y los que se van? Pues no son pocos: Jesús Maraña, ex director de Público; Esther Palomera, que cubre temas del PSOE en La Razón, Eduardo San Martín, ex director de El País, Antón Losada, que escribe para El Periódico; y Fernando Berlín (Radiocable). Pues no son pocos los movimientos, todo en aras de una mayor pluralidad y rigor, ¿verdad? Pronto va a parecer que estemos viendo los debates de Intereconomía o 13TV donde la pluralidad va desde la derecha a la ultraderecha.

    Me confirman que no estaré en ningún debate de TVE a partir de ahora. Suerte a la mucha y buena gente profesional de la TV. pública.
    — Jesús Maraña (@jesusmarana) septiembre 7, 2012

    Para terminar, no todo es política de tierra quemada, ni revanchismo ideológico. También hay espacio para la cultura. Concretamente, para la tauromaquia. Así pues, con el noble propósito de llevar la muerte de un animal tras su minuciosa tortura en horario infantil, el PP cumple con la labor social y cultural que prometieron en campaña. Y del telediario, casi mejor ni hablar, porque cada día sorprende más, hasta el punto de que, como en los tiempos del mejor Acebes, tienes que ver las noticias foráneas, además de leer prensa extranjera, para saber la magnitud de los acontecimientos que tienen lugar en España. Así pues, mientras que la manifestación del 11S de Barcelona fue la quinta noticia más importante según TVE y solo requirió unos minutos para despacharla, la BCC sin ir más lejos abrió su informativo con esa noticia y estuvieron hablando de las causas y porqués hasta bien entrada la noche. En fin, ésta es la televisión pública que nos merecemos los españoles, pero bueno, no es tan grave… siempre nos podemos informar en otras cadenas, ¿verdad?

    Es que es una tras otra… «La Casa Real tendrá un programa semanal en TVE» bit.ly/PjgpIr Vía @guarroman
    — Pepo Jiménez (@kurioso) septiembre 12, 2012

  • Histórica Diada

    La manifestación de esta tarde convocada por la Assemblea Nacional Catalana en Barcelona ha sido histórica por su magnitud y por su clara reivindicación independentista. El discurso final de la marcha, que no logro encontrar en los medios habituales, ha sido especialmente duro, durísimo, en contra de la política española. Aunque yo no estoy de acuerdo con la independencia de Catalunya, no se puede negar que no haya motivos para el descontento. De hecho, gran parte de España se querría independizar de sí misma, si pudiera eso hacerse, que la Constitución no lo prevee.

    Sin embargo, no todos en la manifestación estaban de acuerdo en quién debería gestionar esa hipotética secesión. ¿Qué políticos llamarían a Madrid para pedir la independencia? Desde luego, no creo que fuera el actual presidente de la Generalitat, el señor Artur Mas, que no ha dudado en pactar con el PP todo lo que sea menester para atar en corto a los funcionarios catalanes. Porque si hay algo que es CiU, algo que le define como partido más allá de ser catalán, es que es profundamente conservador. Ellos dicen que hacen un gran servicio a España, e incluso uno de sus políticos, el señor Durán i Lleida, es apreciado fuera de Catalunya. Ignoro los motivos de éste afecto por el líder de Unió, aunque supongo que le llegan por renegar de la independencia, algo con lo que sí fantasea Mas.

    ¿Dónde queda Esquerra Republicana Catalana en todo esto? Deliberadamente en un segundo plano, tras las plataformas de la ANC y Òmnium Cultural, tal vez por haber estado ya en el gobierno catalán y ser tan malos gobernantes, incapaces de ver más allá de las consignas y eslóganes un mínimo de política práctica y pragmática que lleve al bienestar y tranquilidad de sus ciudadanos. ERC se mueve bien en la confrontación, en el reclamo y en el diseño; no así en el gobierno, en la calle y en la vida real de todas las personas que viven y trabajan en Catalunya. Cuando hablan del pueblo catalán, cuando ponen en sus bocas el clamor de la ciudadanía, se olvidan que solo una pequeña parte de la población les han votado, y que están jugando a apropiarse del sentimiento de frustración de todo un país que mayoritariamente vota a socialistas y convergentes. ¿A qué pueblo catalán defienden en Madrid? ¿Porqué se creen más que otros partidos que han sacado una mayor representación parlamentaria que ellos? ¡Son la quinta opción política, por detrás de ICV, PP, PSC y CiU! ¡Hablan de Catalunya como si fueran el propietario de la voz del pueblo! ¿Son acaso propietarios de sus propias ideas?

    De todas maneras, no hace falta alarmarse. Mas ha pedido el rescate financiero a España, así que dudo mucho que se le ocurra hacer algo que no quieran desde Madrid. Tiene las manos atadas. Que tampoco se engañe con apropiarse el éxito de la manifestación, que la gente le ha sabido identificar muy bien, y por su propio bien no ha asistido a ninguna de las marchas convocadas. Se debe haber paseado como fantasma entre las lujosas paredes de su despacho de la Generalitat, mientras le enviaba mensajes a su mujer, que sí estaba presente en la manifestación de Barcelona. Como si ella fuera menos culpable.

    En conclusión, mi impresión es que se se ha movido un pequeño engranaje de una gran maquinaria. Como cuando un elefante empieza a mover una pata para dar un paso; al principio parece inmóvil y le cuesta iniciar el movimiento, pero luego es imposible pararlo. Algunos ya han tomado nota del malestar y quieren atajarlo a las bravas, con el aplauso de gran parte de España. ¿Qué opinaría de todo esto Lluís Companys? ¿Qué político de los actuales está más cercano a la talla política de alguien como Francesc Macià? Puede que ninguno, pues todos están tocados por la varita de la corrupción, las prebendas y la disciplina de partido. Terrible problema social el que nos toca, que sin políticos de talla para solucionarlo, nos va a estallar a todos el día menos pensado. Y ya sabemos por dónde suele estallar, con el aplauso de gran parte de España.

  • Apoyo a Rajoy

    Tal y como están las cosas, era necesario que el presidente del gobierno, Mariano Rajoy, diera la cara ante los españoles y explicara su política de recortes en servicios sociales y subidas de impuestos, de la que abominó cuando era Zapatero el que la ponía en práctica y dijo aquello de que subían hasta las chuches.

    Pues bien, digno detalle el del gallego, que a decir verdad no tenía porqué dar explicaciones a nadie, habida cuenta del gran respaldo en el congreso que tiene, otorgado por una mayoría absoluta lograda en las pasadas elecciones, por parte de unos votantes que fueron engañados y utilizados con consignas como que iban a subir el empleo, bajar los impuestos y ayudar a las pymes y emprendedores, todo ello falso una vez el equipo del PP se ha hecho cargo del estado.

    A nadie se le escapa que Zapatero tampoco fue un lince gobernando, y que no fue hábil a la hora de prever la crisis, llamándola «desaceleración leve de la economía», o lo que hoy Rajoy llama «crecimiento negativo», por lo que yo propondría un nuevo ministerio, el de Eufemismos y Demagogia, en el cual podrían tener cabida políticos de muy distinto pelaje. A lo que íbamos, Zapatero fue un fracaso mayúsculo y un incapaz, una medianía dentro y fuera de su partido, un personaje que trepó para llegar a lo más alto, que no destacaba por nada, que no estaba preparado para gobernar y que solo se movía por intereses electorales. Vamos, como si habláramos de Rajoy.

    La entrevista de esta noche ha supuesto el principio del fin de la carrera política de Rajoy. La primera pregunta de la periodista, una María Casado algo más dócil que la Pastor, ha sido muy sencilla y muy previsible: «¿España necesita un rescate?», y la respuesta de Rajoy, algo más compleja: «ehhh, vamos a ver, ehhh, yo no sé si usted ha pedido un crédito alguna vez». Pongo aquí el vídeo para mostrar la magnitud de la tragedia…

    Rajoy responde a la pregunta: «¿España necesita un rescate?»

    Lo que quería decir el presidente, es que sí, que el rescate es necesario pero que no quieren que sea duro. De ahí lo de la familia que pide el crédito y que se va a mirar qué banco le ofrece el trato mejor… pero que pide el crédito es innegable, puesto que si no no puede pagar la casa. Por tanto, podía haber sido más honesto explicando que sí, que ya no nos viene de ahí, que ya nos ha subido el IVA, que ya nos ha rebajado el sueldo, que ya nos han despedido por 20 días, que ya nos ha dejado sin miles de profesores, médicos y bomberos, que ya nos ha quitado la ley de la Dependencia, que ya hemos visto su cara boba en las reuniones del G20, donde al no saber inglés se limita a sonreír sin enterarse de nada.

    El mantra de Rajoy, «no se puede gastar lo que no se tiene» repetido hasta la saciedad casi como único argumento (el otro es que hay que reducir el déficit) es simplista a más no poder, porque aunque pueda ser un argumento lógico para la economía familiar o para decírselo a un niño que recibe su primera paga, no implica que vaya a ser bueno para un país de la magnitud de España, donde las empresas y particulares están hambrientas de crédito, porque si no lo tienen no pueden desarrollar su actividad, y eso se traduce en cierres de empresas y despidos de trabajadores. Mariano, que yo no soy político, pero que si leyeras algo más que el Marca y te pusieras a aprender inglés o que alguien te traduzca lo que dicen de ti en el Financial Times tal vez cambiabas de opinión.

    Como colofón, una pléyade de internautas han dado su apoyo a Rajoy, en Twitter bajo el hashtag #ApoyoaRajoy, con un curioso sentido de la autocrítica (puesto que apoyan a un tipo que no ha aportado ninguna idea nueva y se limita a repetir consignas caducas), destacando los eslóganes que se dibujan en las respuestas y timelines de los cachorros de NNGG, que creen así estar «remando en la misma dirección que el gobierno», como dice Rajoy en otra de sus famosas coletillas.

    Remar en esa misma dirección implica dejarnos a los demás como enemigos, puesto que si no vas hacia esa dirección, sea cual sea, te quedas en mitad del río, viendo como se aleja la barca. Dejas de ser un español de bien, eres una carga, eres un parado, eres un funcionario, eres un indignado. Rajoy sabe muy bien lo que dice, aunque lo balbucee: quiere que todos los españoles estén en esa barca, remando juntos hacia la salida de la crisis; es decir, Rajoy solo va a gobernar para aquellos que obedezcan, acaten, simulen y finjan. El resto nos quedaremos en una apartada orilla.

    Dentro de varios días vamos a asistir a la última claudicación del gobierno, que nos volverá aún más pobres. Seguiremos pagando una deuda que no para de crecer. Seguiremos escuchando las consignas y eslóganes que repetirán como loros los voceros del PP. Asistiremos a la farsa de oposición que practicará el PSOE. Comprobaremos que IU sigue siendo una curiosidad exótica y que robar supermercados no es hacer política, sino dar argumentos al contrario para criminalizar la crítica al gobierno. Veremos como crece la intolerancia, el racismo, la xenofobia más abyecta; tal vez nos pongan algún suicidio por televisión del último empresario arruinado, o nos inciten a abandonar el país para buscarnos la vida en la Alemania de Merkel.

    Mientras tanto, Rajoy seguirá pensando que está haciendo lo correcto, y que está contento con el resultado, que no es otro que tener el sueldo asegurado durante tres años. Apoyo, por tanto, a Rajoy: él solo ha hecho lo que cualquier otro español hace: mentir en su currículum para acceder a un puesto mejor y medrar en él el máximo tiempo posible. Rajoy representa al español gris y reaccionario que todos llevamos dentro, al que le gusta el fútbol, los toros, fumar buenos puros y el vino. ¡Viva el vino! Por eso conecta con su público, porque entenderle es fácil, aunque balbucee y haga cosas raras con los ojos, porque sus explicaciones son simples, como si estuviera hablando a la clase de los Ratoncitos de párvulos: no se gasta lo que no se tiene, todos debemos estar unidos, tenemos que ser prudentes… ¡Rajoy deja a Séneca y sus tratados morales a la altura del betún! Con su mentalidad de vieja aldeana gallega nos está conduciendo, a la vista está y remando todos, hacia el final de ese río imaginario donde una barca de buenos españoles está a punto de caer por una catarata donde no se va a salvar ni Dios. Bueno, tal vez sí se salve alguien: el propio Rajoy y sus camaradas habituales.

  • Los escépticos y los errores del pasado

    Santiago Camacho

    En mi anterior artículo puse como imagen la portada del libro La troika y los 40 ladrones, del investigador y escritor Santiago Camacho. Uno tiende a dar por válidas las citas y bibliografías del libro de un escritor que realiza un ensayo para una editorial seria. Sin embargo, un cruce de tweets con Mauricio Schwarz ‏me ha hecho cambiar de opinión. No pensé que el autor del libro, Santiago Camacho, fuera el mismo Santiago Camacho que sale en el programa de Íker Jiménez, pero como bien me pregunta Mauricio, ¿cuál es su fuente para decir que 400 corporaciones controlan el 90% del comercio mundial?

    @xcarrascosa ¿Cuál es su fuente para decir que 400 coirporaciones controlan el 90% del comercio mundial?
    — Mauricio Schwarz (@elnocturno) septiembre 9, 2012

    Mi primer instinto es defender la validez del libro, puesto que muchas cosas de las que pone Camacho en él las sabía de antemano, como las mafiosas prácticas del FMI o las agencias de rating. Pero como de nuevo tercia Mauricio, me aclara: «la lógica de Camacho está bien representada en Zeitgeist: usar verdades mezcladas con delirios y promover una visión delirante». Porque, en efecto, Santiago Camacho promueve una visión conspiranoica del mundo en el que vivimos. Pero también me plantea una inquietud, ¿toda la producción de éste autor estará ensombrecida por sus devaneos con lo oculto, el misterio y lo astral? ¿Acaso no puede alguien equivocarse y tratar después de reconducir su carrera hacia posiciones más moderadas y no ser recordado continuamente por su pasado? Pondré el ejemplo de Bruno Cardeñosa, antaño un cazador de ovnis y hoy el director de La Rosa de los Vientos y de la revista Historia de Iberia Vieja. ¿Qué considerará de él Mauricio Schwarz? ¿Y qué pensaba de su antecesor en el cargo, el mítico Juan Antonio Cebrián? ¿O del muy actual y con halo de científico loco, venerable Eduard Punset?

    @xcarrascosa ¿En serio estás promoviendo el libro conspiranoico del ikérido Santiago Camacho?
    — Mauricio Schwarz (@elnocturno) septiembre 8, 2012

    El problema de Mauricio Schwarz y de otros como Luis Alfonso Gámez y demás escépticos (entre los que me podría incluir) es que, aún teniendo la verdad práctica de todo lo que atañe al misterio y las conspiraciones, es que asumen que el que alguna afirmó algo que era una falacia como una catedral no se retractará jamás de lo que dijo, y por tanto toda su trayectoria posterior estará manchada. Pues bien, yo creía en muchas estupideces en mis años jóvenes, y me compraba las revistas de las que hoy abomino: Año Cero, Más allá y Enigmas. Porque tenía afán de conocimiento, de saber lo más raro que pasaba en el mundo, porque quería maravillarme y soñar con que existían los zombies, los vampiros o que los alienígenas visitaban el planeta y se le aparecían a los más rudos aldeanos. Empecé a escribir mis relatos de terror con chica de la curva incluida, con horrores repletos de tentáculos, con chupacabras, con monstruos marinos en lagos remotos y con mil y una historias más, todas ellas sacadas de las páginas de aquellas revistas y de algunos programas de radio de entonces. No había Internet, no había círculo escéptico y todos éramos un poco más ilusos que hoy, donde todo se puede saber a golpe de ratón.

    @xcarrascosa Pregunto si hay fuente fiable o es esta especulación de 1996 tinyurl.com/8egpjbs sin referencias. ¿Qué dice su biblio?
    — Mauricio Schwarz (@elnocturno) septiembre 9, 2012


    Hoy, en este momento, no creo en todo aquello con lo que fantaseé; sí, juego con ello en mis relatos o en mis ilustraciones, pero no creo en ello y además detesto que haya gente que se lucre con ello.
    No creo en ello porque necesito pruebas tangibles de que se puede ver el aura de las personas, de que los espíritus pueden aparecerse moviendo un vaso sobre unas letras, de que la magia existe, de que los alienígenas nos visitan y de que nos gobiernan unos señores que se hacen llamar los Iluminati. Nada de todo lo anterior existe, todo es producto de la mente humana. Nuestro cerebro es el gran creador de todo lo que no sea la naturaleza, e incluso ésta se crea gracias a la ingeniería genética y demás avances científicos que pocos comprendemos bien, pero que algunos hubieran tachado de brujería hace tan solo unos años. La mente humana es la que ha inventado la religión y los mitos, las leyendas y los misterios, por el simple motivo de que cuando uno no sabe explicar porqué existe el mundo y el manto de estrellas, pero tiene imaginación, trata de encontrar una explicación basada en la observación que pueda aceptar el grupo, o si no es posible, imponer al grupo a la fuerza. No tiene mucho sentido hoy en día creer que la mujer nació de la costilla de Adán, pero se acepta como tradición, por nuestra historia, porque la religión fue el elemento civilizador durante siglos y gracias en parte a ella nació la ciencia y el método científico, aunque nos pueda parecer imposible hoy, al ver a los obispos pontificar sobre el sexo, el aborto y la provocación de los niños, al ver que en boca de gentes que deberían predicar una religión de amor, perdón y respeto, en su lugar sale el demonio que dicen combatir.

    En fin, como siempre, me he ido por las ramas. Quería reflexionar en voz alta y con algo más de espacio que los 140 caracteres de Twitter. Sirva esta entrada para dejar clara mi postura ante el libro de Santiago Camacho: yo sí soy capaz de apreciar el trabajo de alguien que pudo estar equivocado, y a la pregunta inicial de Mauricio: ¿cuál es su fuente para decir que 400 corporaciones controlan el 90% del comercio mundial? citaré un par de párrafos de un documento que he encontrado tras una simple búsqueda en Google:

    «Contando la Unión Europea como un conjunto, aproximadamente 30 Miembros de la OMC representaban el 90 por ciento del comercio mundial.  Diez Miembros de la OMC (contando como uno a la Unión Europea) absorbían el 70 por ciento del comercio mundial.» Foro Público de la OMC, página 182

    «En la actualidad, cinco empresas transnacionales controlan el 90 por ciento del comercio agrícola mundial.  Cuando se exporta banano de Costa Rica al Reino Unido, sólo el 3 por ciento de los beneficios de exportación van al productor, en tanto el 87 por ciento van a las cadenas de supermercados y distribución.» Foro Público de la OMC, página 141

    En conclusión, puede que Santiago Camacho haya leído éste mismo documento y haya hecho números para sacar de ahí a 400 corporaciones. Pero para mí es aún más peligroso el segundo párrafo, puesto que de 400 pasan a 5 las empresas que controlan el comercio agrícola mundial. Puede que Santiago Camacho no haya dicho la verdad, puede que haya mentido, pero puede haberme hecho tomar conciencia, a través de su libro de datos inexactos, de un terrible problema que, al escarbar, resulta ser aún más pernicioso de lo imaginado.

  • Se acabó el verano

    Se acabó el verano

    Ha sido un caluroso verano. En todos los sentidos. Han pasado más de dos meses desde la última entrada de este blog y ya tenía ganas de retomarlo. Ha habido algunos cambios en mi vida, ocasionados por la realidad que Rajoy no supo ver al entrar en la Moncloa. He estado releyendo mi artículo del debate electoral del año pasado, donde los líderes del PP y el PSOE chillaban sus programas electorales y los vomitaban ante una audiencia atónita y aún poco preocupada por la prima de riesgo. De eso hace ya casi diez meses y todo pronóstico pesimista se ha quedado corto.

    La prima de riesgo, a día de hoy, está a 518 puntos básicos (cuando se nos decía que por encima de 350 era una barbaridad). La calificación de la deuda española por parte de las agencias de rating está rayando el bono basura; el déficit, la deuda y el IPC han subido y la bolsa ha bajado. Eso sólo son los datos macroeconómicos; cuando bajamos al mundo de los mortales la cosa está mucho peor. Se ha recortado todo tipo de prestaciones, rebajado los salarios, eliminado las ayudas a la dependencia, negado la asistencia médica a personas sin papeles y subido el IVA a niveles insoportables. Pero eso no es lo peor.

    El país tiene el mayor número de parados de su historia y la peor tasa de desempleo desde que se tienen registros. Los actuales datos hacen bueno al peor Zapatero. La ministra de empleo no va a dimitir, puesto que la situación ha llegado a este extremo por la herencia recibida, frase que recita como un mantra el presidente, que tampoco se plantea dimitir. En campaña anunció que no diría nada sobre la herencia recibida, pero esa era solo una mentira más de las decenas que dijo para poder llegar al poder con mayoría absoluta. Tenemos a un presidente tramposo, mentiroso y tal vez lo más sangrante: incapaz, sin reacción. Rápido, eso sí, para asistir a un partido de fútbol. ¿Qué ha arreglado Rajoy desde que es presidente? ¿En qué medida nos ha beneficiado?

    Se nos vendió la simpleza de que con un cambio de gobierno se generaría la confianza suficiente como para crear empleo y reducir la prima de riesgo, para pagar las deudas del estado y generar riqueza. Con argumento tan simple como el del cambio de gobierno, pero sin ningún plan de calado detrás, estamos viendo los resultados: los españoles son cada vez más pobres hasta el punto de tener que emigrar a otros países para poder ganarse la vida. Resulta por tanto curiosa la infame miopía de mis conciudadanos cuando al ver a un inmigrante dicen que «ha venido a robarnos el trabajo», pero cuando sus hijos se van a buscarse la vida fuera del país lo hacen para «labrarse un futuro» o «poder trabajar de lo suyo», eufemismos que significan simplemente que en España no hay trabajo y que hay que buscarlo fuera, igual que hacen los inmigrantes que vienen a España. No hay distinción, cualquier tipo de otra lectura implica un ejercicio de clasismo rancio.

    Pero no solo se escapan del país los jóvenes más preparados, la llamada generación perdida, sino que además también desaparecen las grandes fortunas, que emigran raudas hacia los paraísos fiscales, lejos de las tasas e impuestos españoles y de los bancos, que tan hambrientos están. Sin dinero, con miles de pisos que no valen nada, con deudas millonarias los bancos son el objeto de la ira de los ciudadanos, y con toda la razón del mundo. Toda la ingeniería bancaria nacida en Wall Street y que pronto adoptaron los bancos de todas las naciones ha resultado un increíble timo de consecuencias catastróficas. Una increíble tomadura de pelo que todavía no se sabe bien como se ha podido gestar.

    Todo ese dinero sale, en última instancia, del bolsillo de los trabajadores. Aunque para entender bien como funcionan los mecanismos de financiación y la economía mundial os recomiendo el libro La troika y los cuarenta ladrones, de Santiago Camacho, que a pesar de que no tenga una gran capacidad de síntesis (a veces se repite y se lía) sí explica bien la perversidad de la tríada formada por el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y la Organización Mundial de Comercio, además de otras cuestiones de capital importancia para entender los vericuetos por donde se mueve el dinero del mundo.

    En síntesis: el dinero sale del bolsillo del ciudadano y acaba en una cuenta opaca en un paraíso fiscal, pasando por varios bancos en el proceso que habrán aumentado su valor ficticiamente hasta conseguir que de 1 euro salgan 100. Ahí radica la riqueza efímera de países como el nuestro, en las artimañas de bancos y cajas sin escrúpulos que concedían créditos a sabiendas de que no se podrían cobrar solo con la intención de generar dinero rápido para invertir en deuda pública, por ejemplo. ¿Como es eso posible? Fácil para el banco: si una persona vende su piso por 200.000 euros, la persona que lo compre necesitará un crédito de 200.000, así que para el banco la suma de lo que se tiene y lo que se tendrá son 400.000 euros (que nosotros no vemos, son simples anotaciones en un ordenador: 200.000 en cada cuenta) sin contar los intereses. Ahora multiplica esta simple operación por cada una de las compra-ventas de viviendas entre particulares y por último, ante la visible incapacidad de pagar de los hipotecados, calcula el dinero que el banco habrá perdido.

    En conclusión, sirva este artículo para mostrar el tono general del blog a partir de ahora, puesto que a servidor le han afectado de lleno las reformas del gobierno: despedido hace apenas un par de meses de la empresa, con una indemnización de 20 días por año trabajado… la triste realidad de muchos españoles. Ahora intento trabajar por mi cuenta, pero para eso también ha pensado Rajoy: nos sube el IVA a los autónomos, para terminar de rematar a los que aún queremos respirar en este erial del sur de Europa. Mientras tanto, en alguna paradisíaca isla del Caribe reposa el dinero en la cuenta del paraíso fiscal donde el político corrupto, el empresario defraudador o el futbolista idolatrado han tenido a bien resguardarse de la vista de Hacienda y que tanta falta haría para poder pagar hospitales, escuelas y prestaciones, que buena falta nos hacen.