Tres alternativas gratuitas a Scrivener

Si estás cansado de escribir en Word y has pensado en cambiarte a Scrivener pero te echa para atrás el precio, siempre puedes probar algunas alternativas menos conocidas pero igualmente válidas para escribir textos y especialmente diseñadas para escribir novelas. Las tres propuestas que os muestro en este artículo son Raven, Bibisco y Manuskript. La razón es que las tres aplicaciones están disponibles tanto para Windows como para Mac. ¡Vamos allá!

Raven

Es la aplicación más sencilla de las tres, se define a sí misma como un editor minimalista para novelistas. Se trata de un pequeño editor de texto que es capaz de estructurar en capítulos nuestra novela, poco más que eso. Tal vez sea la mejor opción para aquellos que no se quieren complicar la vida: abrir la aplicación, crear un nuevo proyecto y a escribir.

Como veis, no tiene muchas más opciones que un editor sencillo pero elegante, un contador de palabras en la parte inferior y unos iconos en la parte superior que nos llevarán a las opciones (donde podremos crear los capítulos y exportar la novela) o ampliar la pantalla al máximo, ideal para alejarte de distracciones.

Es interesante la opción de guardar los proyectos directamente en una carpeta de nuestra elección, en mi caso directamente en una carpeta de Dropbox, con lo que te ahorras sustos imprevistos. En general, pese a su extremada sencillez, o quizás por ella, sea uno de los que más uso para escribir.

Descargar Raven

 

Bibisco

 

Esta aplicación ya es una alternativa más seria a Scrivener. Una vez instalada nos preguntará en qué idioma vamos a usar Bibisco (incluido el español y sus variantes, también el catalán) y en qué carpeta guardaremos los proyectos. Podremos seleccionar una carpeta de Dropbox o Google Drive y tener copias de seguridad automáticas. 

El editor es más sofisticado que en Raven, para empezar tendremos que definir la novela, su estructura, personajes, lugares, etc. Resultará especialmente útil para aquellos escritores que quieren tenerlo todo bien controlado, todas las opciones para que no se pierda nada y se pueda consultar rápidamente todo el contenido de la novela.

La única pega que yo le pondría es que no te deja escribir desde el primer momento, de alguna manera te obliga a ser metódico con la estructura, pero entiendo que para una novela más larga esta propuesta sería la opción más lógica. 

Descargar Bibisco

 

Manuskript

Esta es una aplicación de código abierto y posiblemente la más completa de las tres, pero todavía está en versión beta (cuando escribo esto está en la versión 0.7.0). La instalación en Mac es más complicada porque viene todo el código y debes generar el programa con un instalador un tanto espartano. De hecho, para instalarlo he tenido que seguir los siguientes pasos: https://github.com/olivierkes/manuskript/wiki/Run-manuskript-on-OS-X (se deben instalar las herramientas de programación necesarias para compilar el programa, tarda un ratito).

Una vez instalado vemos un menú de opciones donde podremos escoger qué tipo de texto editar, lo que nos generará un tipo de estructura adecuado para escribir la novela o el artículo en cuestión.

Es interesante ver el ejemplo del “Book of Acts” para comprobar cómo quiere Manuskript que se organice el texto. Esta es la aplicación tal vez más complicada de las tres, pero tiene mucho potencial y es interesante descubrir todo lo que ofrece, ya que no solo está dedicada a novela, también puede ayudarnos a escribir artículos, trabajos de fin de carrera, libros técnicos, etc.

Descargar Manuskript

 

Notas finales

Así que estas tres opciones, de menor a mayor complicación, son mis alternativas a Scrivener. Hay más opciones, como yWriter, y también una de pago algo más económica que Scrivener llamada DabbleWriter, aunque no la he usado personalmente. Otras opciones pasan por Google Docs, siempre en línea, o por Evernote, que no es explícitamente un editor, sino un bloc de notas, pero que podemos usar para escribir y esctructurar una novela. ¡Ah! Claro, también podemos seguir usando Word o Pages, o tal vez LibreOffice… ¡hay todo un mundo de editores para escoger!