Producción editorial

¿Qué es la producción editorial?

La producción editorial es todo el conjunto de acciones necesarias para conseguir transformar un proyecto en una publicación impresa. Estas acciones se pueden dividir en varias fases:

  • Edición: donde se convierten la ideas (mediante técnicas de brainstorming o scamper) en textos e imágenes y se trazan las líneas maestras del estilo y la apariencia que tendremos que trabajar en la fase de diseño.
  • Diseño: donde se convierten textos e imágenes en una maqueta o prototipo, de forma que den lugar a un diseño atractivo de acuerdo con las especificaciones del proyecto o el briefing acordado. Esto se hace mediante la edición digital de todo el material en programas de edición y diseño como lo son Indesign, Illustrator o Photoshop.
  • Preimpresión: donde se revisa que técnicamente los documentos editados cumplen con los estándares de la imprenta o la fábrica que va a producir las unidades finales. Aspectos esenciales como la densidad de tinta o la calidad de las imágenes, pero también la corrección de los textos, errores no vistos, etc., normalmente mediante el uso de plotters.
  • Impresión: donde se transforma la maqueta o prototipo en un producto acabado, fabricado en serie. Existen varios tipos de impresión, siendo las más comunes la impresión offset y la impresión digital. Si nuestro proyecto no necesita de muchas unidades nos interesará la impresión digital, si por contra se tienen que fabricar muchas, optaremos por la offset.

¿Cómo preparo los archivos para la imprenta?

Una vez que tenemos un prototipo o maqueta de nuestro proyecto entramos en la fase de preimpresión, esto es, la fase donde tenemos que preparar nuestros archivos finales para la imprenta. Aquí normalmente echaremos mano de un diseñador (¡hola, aquí!) que tendrá en cuenta varios aspectos de diseño. Sería muy recomendable en esta fase tener ya el presupuesto y especificaciones técnicas de la imprenta donde se va a producir el proyecto, y esto es así porque no todas las imprentas usan los mismos perfiles de color, ni tienen las mismas máquinas, ni tienen el programa de edición que has usado para diseñar y maquetar los archivos finales.

La importancia del PDF

Como no todas las imprentas son iguales, lo primero que tenemos que hacer con los archivos finales es convertirlos a PDF. Esto es así porque los archivos PDF pueden abrirse en cualquier ordenador sin que sufran cambios en su diseño, pues el formato PDF encapsula textos e imágenes de forma que no sea necesario usar ningún programa adicional a un lector de PDF, ni disponer de las fuentes tipográficas ni ninguna otra cosa. Un único archivo que lo contiene todo.

Así pues, si estamos trabajando en la edición de un libro en un programa como Indesign o QuarkXpress, habrá que producir un PDF que contenga todas las páginas, aunque posiblemente tengamos que producir otro que contenga las cubiertas y el lomo del libro. Esto es bueno hablarlo con la imprenta antes. También es posible que trabajemos con una imprenta online y seguramente tendrán plantillas para descargar que deberemos usar.

Algunos aspectos importantes a la hora de crear un PDF son los siguientes:

  • Calidad de las imágenes: las imágenes deberán estar al menos a 300 dpi de resolución y en formato CMYK.
  • Sangres y márgenes: se tiene que aplicar un sangrado en el documento de 4 o 5 milímetros, y todos los elementos que vayan a margen tendrán que llegar hasta el final de la línea de sangrado.
  • Número de páginas: suele ser un error poco habitual, pero por si acaso, conviene recordar que las páginas de un documento impreso son pliegos de papel, y que dichos pliegos siempre son múltiplos de cuatro. Por lo tanto será válido un documento de 124 páginas, pero no uno de 118.
  • Vectorizar textos: en algunos proyectos será necesario convertir el texto en vectores, de tal forma que no tengamos sorpresas de cambio de tipografía en la impresión final.
  • Densidad de tinta: en algunos proyectos será necesario reducir la densidad de tinta a un máximo establecido por la imprenta, por lo general 280%. Esto es, si la densidad total en una imagen en CMYK es de 400% (100% cyan, 100% magenta, 100% amarillo y 100% negro), hay que reducir cualquier densidad de color superior para que como máximo sea del 280%.
  • Perfiles de color: en ocasiones no solo es necesario convertir a CMYK las imágenes y eliminar todas las tintas en RGB, también hay que convertir el PDF a un perfil de color específico, siendo el más usado por las imprentas el Coated FOGRA39.

El flujo de trabajo

Mi flujo de trabajo consiste en revisar primero todos los materiales para que no falte nada y poder empezar a producir maquetas con diferentes diseños. Por ejemplo, maquetar un pliego de páginas con tres diseños distintos (tradicional, moderno o creativo) y mostrar los PDF al cliente; o bien prototipar un juego de mesa buscando diferentes formas de colocar los elementos y piezas, en busca de la mejor usabilidad.

Una vez aceptado el diseño se acuerda un plazo de entrega estimado para la primera maqueta final, entonces empiezo a maquetar en bruto todos los elementos que componen el proyecto. Normalmente me ayudo de herramientas online como Trello y Google Calendar para organizar mi tiempo de trabajo. Para mostrar el trabajo cargo los archivos en mi hosting o en Dropbox para que el cliente se los descargue y pueda revisar.

Normalmente uso dos carpetas básicas para cada proyecto: una donde trabajo yo y otra donde muestro el trabajo al cliente. En la carpeta que uso yo para trabajar hay cuatro subcarpetas:

  • Editables: es la carpeta que contiene los archivos de edición digital (archivos de Indesign, imágenes y tipografías) en su versión más reciente.
  • Material: es la carpeta donde pongo todo lo que me envía el cliente.
  • Old: es la carpeta donde pongo todas las versiones anteriores a la más reciente, y en general todo lo que elimino de las otras carpetas. Es una especie de back-up, un seguro de vida.
  • PDF: es la carpeta que contiene el PDF y también las imágenes públicas del proyecto, por ejemplo las que se usen para las redes sociales o la web.

En la carpeta del cliente pongo básicamente las versiones recientes del proyecto en PDF, organizadas por fecha, pero también una carpeta con las correcciones actuales y otra con las correcciones pasadas y su correspondiente versión de PDF.

En definitiva, trato de lograr un flujo de trabajo ágil y rápido, que no de lugar a errores y donde en todo momento el cliente sepa en qué momento del trabajo estamos y se sienta acompañado, que el cliente entienda de dónde vienen los cambios y pueda organizar mejor sus revisiones.

¿Trabajamos juntos?

Soy diseñador gráfico desde hace más de 15 años, he trabajado para muchas empresas y particulares en todo tipo de tareas de producción editorial. ¡Si necesitas a un diseñador freelance no dudes en escribirme!