027: La isla misteriosa (juego de texto)

Recientemente he publicado mi última obra de ficción interactiva, para la V Minicomp convocada por el CAAD. Se trata de un cuento interactivo en el que empezamos siendo Hernán Cortés, pero pronto se convierte en una pequeña crítica a diversas cuestiones que me preocupan.
El relato se puede acabar en unos diez minutos, dependiendo de la pericia de cada uno, y se puede descargar de aquí o jugar on-line (recomendado). Si eliges la descarga deberás tener algún programa para ejecutar ficheros en formato Zcode, por lo que recomiendo jugar on-line, ya que no necesitas nada más que el navegador para jugar.

¿Como se juega?
Mediante el teclado, deberás teclear las órdenes y comandos adecuados para avanzar en la trama. Deberás pulsar Enter para hacer avanzar el texto o tras una nueva orden (similar a usar un chat). Algunas de las órdenes iniciales para empezar más útiles son «ayuda«, «mírate«, «inventario» y «examinar«. Deberás observar bien todo lo que te rodea, por ejemplo con un «examinar serpiente» o «mirar la montaña». También será útil «coger» o «tomar» cosas, por ejemplo «coger piedra», para después hacer cosas como «lanzar piedra a serpiente». Puedes probar multitud de cosas, como por ejemplo moverte con «ir al norte«, «norte» o más simple aún, «n«. Puedes tratar de «nadar«, si hay agua suficiente. O puedes decir algo, si alguien puede escucharte, como por ejemplo un «di hola«.

Tienes todo un pequeño mundo para explorar. Y si se te queda demasiado pequeño y quieres más, puedes jugar al resto de obras presentadas a concurso, disponibles aquí. ¿Necesitas ayuda? Dime tus dudas en los comentarios y trataré de ayudarte. Te advierto, eso sí, que no es fácil dar con los dos finales.

026: Comparte cultura

Me hago eco del llamamiento del bloguero/twittero Kurioso que con el titular «Comparte cultura» y la etiqueta #ComparteCultura en twitter está llevando a cabo un ejercicio de divulgación sobre las diferentes opciones para descargar y compartir contenidos culturales. En algunas cosas no estoy de acuerdo con Kurioso, pero por lo general creo que la difusión de la cultura gratis hace más beneficio que perjuicio a los creadores, ya que permite conocerlos y valorarlos adecuadamente.

También opino que algunas cosas no pueden continuar tal como están ahora, como por ejemplo poderse descargar películas que estén exhibiéndose en el cine, ya que considero que eso sí que perjudica a la industria del cine. No opino igual con la música, puesto que descargarte canciones no implica un perjuicio a sus autores, que pueden ganarse muy bien la vida con los conciertos. En el caso de los libros, creo que en general es beneficioso poder disponer de material gratis, ya que muchas veces cuesta encontrar libros de hace tres o cuatro años en las estanterías de las librerías, aunque opino igual que con las películas, no deberíamos poder descargarnos un libro hasta que no haya pasado un año desde su publicación.

En todo caso, hay que saber distinguir entre autor y editor, puesto que claramente el hecho de compartir cultura perjudica a este último… pero los editores bien merecen un escarmiento, al no apostar jamás por nuevos autores, además de por poner precios absurdamente altos a cosas como los libros digitales, cuando todo el mundo sabe que el coste es infinitamente inferior al de los libros en papel, y los mismo se puede aplicar a los MP3 con respecto a los CDs de música. Vamos, que mi postura es como la de los partidos de fútbol en pay per view, que hay que pagar para verlos en directo, pero después puedes verlos en diferido gratis.

025: Mi año lúdico 2011

Este año he jugado a un total de 48 juegos, lo cual no está nada mal pues me sale a un juego por semana.  Aquí hay una tabla con todos los juegos y el número de partidas jugadas entre paréntesis:
Creo que no están todos, porque alguna vez me he olvidado de apuntar, pero no recuerdo omisiones destacables.
Un breve resumen de lo mejor y lo peor del año:

Los hallazgos

Las decepciones

Aquí está mi lista con todos los juegos y algún comentario. Y nada más, para el año que viene tengo nuevas adquisiciones que espero catar en breve: Vasco da Gamma, Onirim, Ad Astra y Wealth of Nations.

024: Manifiesto Ludo

MANIFIESTO POR LA CORRECTA ACREDITACIÓN DE LOS CREADORES DE UN JUEGO DE MESA
Ludo, Asociación de Creadores de Juegos de Mesa, se constituyó en España a principios de 2011 con el principal objetivo de compartir conocimientos y experiencias para el impulso y reconocimiento de autores, diseñadores gráficos, ilustradores y traductores en el ámbito lúdico.

Con esta premisa por bandera e inspirados por el profundo respeto que tenemos todos los miembros de Ludo por el juego de mesa como objeto artístico y obra cultural, no podemos menos que secundar el movimiento iniciado aquél mítico 2 de febrero de 1988 en la cafetería de la Feria Internacional del Juguete de Núremberg por los trece autores que firmaron en un posavasos un breve escrito que contribuyó al merecido reconocimiento posterior de la autoría de los juegos de mesa: “Ninguno de nosotros dará un juego a una editorial, si nuestro nombre no está en la portada de la caja”, rezaba aquel manifiesto. La SAZ (Spiele-Autoren-Zunft), fundada en Alemania en 1991, durante este 2011 ha continuado con este compromiso promoviendo internacionalmente el movimiento conceptual de: Los juegos también tienen autores. Ludo quiere dar un paso más en esta dirección mediante este manifiesto.
Entendemos el juego de mesa como una obra cultural donde debe ser condición esencial el respeto por todos aquellos que han contribuido a su creación, por lo que instamos a todas las editoriales a reconocer su trabajo y esfuerzo acreditando el mismo como norma de deferencia y buena conducta, tal y como ocurre en el resto de disciplinas artísticas equiparables.
Así pues, desde Ludo invitamos a todas las editoriales nacionales e internacionales a acreditar a aquellas personas que, junto a la editorial, han contribuido a la creación de un juego de mesa. Consideramos que en la cubierta de la caja debería figurar el nombre del autor y, si el editor lo considera adecuado, el nombre del artista y/o su firma. Además, en la parte trasera deberían ir acreditados el autor, el ilustrador y el resto de responsables de la imagen final del juego. Finalmente, en el apartado de créditos del reglamento deberían aparecer, además de los anteriores, todos los demás involucrados en el proceso de creación del juego (redactores, traductores, probadores, etc…).
Ludo
A 11 de noviembre de 2011
contacto@asociacionludo.com
Puedes copiar o descargar el manifiesto y publicarlo libremente en tu blog o página web.

023: Rajoy, depende

Pues nada, a estas alturas ya todo el mundo sabe como acabaron las pasadas elecciones generales de 2011: triunfo abrumador del PP con mayoría absoluta y fracaso estrepitoso del PSOE con su peor resultado desde el inicio de la democracia. Izquierda Unida, por su parte, recupera parte del electorado que ha ido perdiendo desde 1996, cuando el bipartidismo se afianzó. UPyD, ese partido-juguete inventado por Rosa Díez, cuya ideología es que no tiene ideología, logró también un buen resultado y se perfila como un partido de futuro. 
Los partidos nacionalistas, con CiU y PNV a la cabeza, obtuvieron desigual resultado: los catalanes barrieron a los socialistas y a los populares en su tierra. Los vascos cosecharon una fuerte bofetada de su electorado, que prefirió una opción nacionalista independentista nueva: Amaiur. Los de Amaiur son antiguos simpatizantes de Batasuna y en general los independentistas de siempre, pero no son ETA, que es lo que se nos vende desde las Españas. Si fueran ETA, estarían en la cárcel, que es lo que ocurre en la vida real, y no en la crónica inventada de los periódicos. 
Los pezqueñines por su parte tampoco se fueron sin nada: ERC repitió sus tres escaños, algo inaudito puesto que el partido estaba en las últimas tras la debacle de las elecciones catalanas. BNG y CC sacaron lo mismo que en las anteriores elecciones. El partido ecologista Equo, pese a obtener muchos votos, no se llevó escaño alguno (solo un escaño en Valencia en coalición con Compromís). Pero vamos, que todo esto se queda en anécdota. La mayoría absoluta del PP hace que todos los demás partidos sean una divertida anécdota protestona en el parlamento. 
Me imagino a Rajoy, el ganador indiscutible, en su despacho fumando un puro. Dando largas caladas al mismo, saboreándolo con un rictus de contenido placer en su rostro. Con sus dedos tamborileando la mesa, mira al techo contemplando el porvenir de España. De vez en cuando le pasan algunas llamadas (solo banqueros, empresarios u otros amigos, le ordenó a la secretaria), que básicamente comienzan con un «¿qué hay de lo mío?» mal disimulado. Como su programa electoral era un potaje de vaguedades tal vez se lea algo con más enjundia, para aplicarlo a rajatabla y sin oposición, como el libro de salvar a España, redactado por uno de esos salvapatrias de la TDT Party española, Enrique De Diego.
No estaría de más señalar que el número de votantes del Partido Popular de estas elecciones ha aumentado en aproximadamente medio millón de votos (exactamente, los votos del PP en 2011 han sido de 10.830.693, en 2008 fueron 10.278.010). Esto es, en las pasadas elecciones Zapatero obtuvo mayoría simple con más votos de los obtenidos por Rajoy en esta legislatura. Fruslerías; el PSOE ha perdido cuatro millones de votos (en 2011 han obtenido 6.973.880 y en 2008 obtuvieron 11.289.335), y eso por eso, no por otra cosa, que el PP ha ganado por mayoría absoluta. El electorado socialista, y en general el de izquierdas, tiene más memoria y no está tan dispuesto a perdonar las faltas de sus líderes. El electorado del PP actúa de forma diferente: no vota; ficha. Así pues, se nos está vendiendo un panorama en el que España toda es conservadora, popular y patriotera, aunque los números nieguen esa visión torticera de los hechos. Que la realidad inventada de los medios no nos haga olvidar la realidad numérica: el triunfo del PP se debe a la debacle del PSOE, puesto que el trasvase de votos de éste hacia el otro tan solo ha sido de medio millón de votos, el equivalente a sumar los resultados de Equo, Pacma y Compromís.
A una semana de las elecciones, todavía no se sabe qué va a hacer Rajoy. Tampoco sabemos con qué ministros van a gobernar. Pero eso tampoco parece preocupante para los amigos, que confian ciegamente en la capacidad de este registrador de la propiedad compostelano. Como ya he dicho, está apurando las últimas caladas del puro, tal vez pensando «os vais a enterar». Este tipo, el de los hilitos como de plastilina, el amigo de Francisco Camps, el defensor de los chiringuitos, el que no está en contra de la unión entre homosexuales pero que no llamen matrimonio, este, en definitiva, es Mariano Rajoy, nuestro presidente para los próximos cuatro años. Vamos a concederle el beneficio de la duda, porque tal vez al final no sea tan fiero el lobo como lo pintan, y es verdad que la dificultad para reflotar la economía en España es antológica. Pero no creo que la economía se recupere declarando los toros un bien de interés nacional, ni negando el saludo a los de Amaiur, ni quedándose una semana entera tras ganar unas elecciones metido en su despacho fumando puros. ¿Se habrá enterado de que él va a gobernar España los próximos cuatro años?

022: La dona que mirava la tele

La actriz Assun Planas reflexiona sobre el poder que ejerce la televisión en nuestras vidas, dado que este medio de comunicación selecciona los trozos de realidad que el espectador puede ver, y omite aquellos que no le interesan. Basado en el libro del mismo título de Dolors Miquel, en un rico lenguaje poético que reivindica el poder de la poesía y aborrece la mediocridad zafia que nos ofrece la televisión.
La obra es un monólogo en catalán y en prosa poética, donde la actriz permanece tumbada en un sofá mientras va cambiando de canal, a la vez que comenta lo que observa en la pantalla. El monólogo nos hará soltar alguna carcajada de vez en cuando, pero su trasfondo es dramático. De vez en cuando surge el miedo a apagar la televisión, a salir ahí fuera… pero el influjo del aparato catódico es más fuerte e invita continuamente a cambiar de canal, a combatir el aburrimiento con esas píldoras de realidad seleccionada que ofrece la pantalla; esa dosis cotidiana que nutre nuestra desazón. 
En un momento de la obra, el texto se vuelve más crudo, se plantean más interrogantes, se cuestiona a la televisión y se reivindica a la poesía. Pero también se revela un secreto que va más allá de la pantalla y explica el porqué nos refugiamos bajo su infeliz manto; la razón de la protagonista queda clara en la obra –y aquí no la voy a desvelar para no reventar parte de la trama–, pero cada cual tendrá la suya, y con esa reflexión abandonaremos la sala, preguntándonos cuál es la causa por la que nos pasamos la vida mirando la televisión y renunciando con ese acto a las miles de cosas que nos ofrece la vida.

En palabras de los autores de la obra:

‘La mujer que miraba la tele’ quiere ser una reflexión sobre el mundo en lo que vivimos, dominado por el televisor, que se convierte en un verdadero iman para muchas personas. Un iman que puede convertirse en un pozo sin fondo, un agujero sin salida en el que algunos pueden quedar vertidos y de donde les puede costar salir.
De hecho, el mundo de la televisión está en todas partes y lo abarca todo: informativos, dibujos animados, culebrones, tertulias, concursos, anuncios… Es el medio de comunicación más masivo, por donde pasan personajes de todo tipo, algunos viven y otros viven. La televisión también provoca la soledad del espectador. De todo, ¿es posible hacer una literatura de alto voltaje? ‘La mujer que miraba la tele’ pretende dar una respuesta, proponiendo una mirada lúcida y reflexiva sobre el mundo que percibimos desde nuestra solitaria condición de televidentes y sobre los efectos en la privacidad de nuestra vida íntima.
La obra, donde la protagonista se dirige a una Maria Callas inexistente, hace sonar a la gran diva de la lírica y poemas en off de Anna Akhmàtova, Federico García Lorca, Maria-Mercè Marçal, Marina Tsvetàieva y Anne Sexton.

La obra se representa en el Círcol Maldà de Barcelona y estará en función los lunes y martes hasta el 30 de septiembre.
Más información

021: Quiniela Ministerial


Dado el más que probable descalabro del PSOE en las próximas Generales y la consiguiente victoria por aplastante mayoría absoluta del PP, hago mi particular quiniela ministerial, en base a los más activos simpatizantes y miembros del partido de la gaviota azul. He aquí mi humilde propuesta:
Presidencia del Gobierno
Mariano Rajoy
Ministerio de Administraciones públicas
Francisco Camps
Ministerio de Ciencia y Tecnología
Federico Jiménez Losantos
Ministerio de Economía
Santiago Niño Becerra
Ministerio de Interior
César Vidal
Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación
Miguel Arias Cañete
Ministerio de Cultura y Deporte
Juan Manuel de Prada
Ministerio de Fomento
Carlos Fabra
Ministerio de Justicia
Isabel San Sebastián
Ministerio de Sanidad y Consumo
Manuel Torreiglesias
Ministerio de Asuntos Exteriores
Fernando Sánchez Dragó
Ministerio de Defensa
Carlos Dávila
Ministerio de Medio Ambiente
Esteban González Pons
Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales
Salvador Sostres
Portavoz del Gobierno
Nacho Villa / Pedro J. Ramírez

020: La prima de riesgo

Por lo visto España está a puntito de entrar en el selecto grupo de países que se van al garete, junto con Grecia, Portugal, Irlanda e Italia. La culpa de ello la tiene la prima de riesgo, que está disparada porque la otra prima, la de Italia, está ya de parranda en una mansión con Berlusconi. ¿Pero qué es la prima de riesgo? Se trata de la remuneración adicional que se tiene que ofrecer a un inversor a modo de premio por haber invertido en un proyecto arriesgado en lugar de en una inversión segura. Ahora España es una golosina en el patio de un colegio de inversores.
En términos financieros, la prima de riesgo es el diferencial de rendimientos entre un activo arriesgado respecto de un activo libre de riesgos. En el mercado de los bonos gubernamentales hace referencia al credit spread, es decir, al diferencial de rendimiento producido por el riesgo crediticio entre el tipo de interés de los bonos gubernamentales de un país respecto a los tipos de interés de otro país de referencia (en la UE es Alemania), razón por la cual a veces también se usa la expresión «Riesgo-país». En otras palabras, la prima de riesgo refleja el rendimiento neto adicional que un inversor demanda por invertir en la deuda emitida por un país con más riesgo crediticio respecto de la seguridad en la inversión en un país como Alemania. 
Así que es mucho más seguro invertir en Alemania, porque su prima de riesgo es prácticamente nula, pero es mucho más jugoso invertir sobre España, porque las ganancias pueden ser mucho más mayores gracias a su prima de riesgo… a costa de perderlo todo, si el país no puede pagar… pero ¡tranquilos todos! que para eso están los fondos de rescate, para poder pagar a esos inversores (y no para inyectar dinero en un país, como se cree). Cualquier inversor con dinero puede hacerse de oro en cuestión de minutos, especulando en el mercado de los bonos gubernamentales; lo que eufemísticamente se llama «los mercados». Luego están aquellas empresas –sí, empresas– que califican los riesgos de los activos financieros de los países, y determinan con sus estudios la prima de riesgo acorde: son las llamadas agencias de rating, con Standard & Poor’s, Moody’s y Fitch a la cabeza. 
Por este arte de biribirloque el sector empresarial y financiero es el que tiene capacidad para hundir países según convenga a sus intereses. Sospecho que este sistema lo ideó Magneto en estrecha colaboración con Lex Luthor, porque de tan malvado resulta cómico. Es tan sencillo, y a la vez tan complicado a los ojos de aquellos que no somos brokers ni especulamos en bolsa, que causa indignación, rechazo y un largo etcétera de reproches que van a caer en saco roto, puesto que nuestra capacidad para cambiar este hecho es nula: se limita a depositar un papel en una urna cada cuatro años y rezarle a Dios para que los «los mercados» nos tengan confianza.
La validez de las agencias de rating está fuertemente consolidada: en 2008 dieron la máxima calidad a los bonos emitidos por Lehman Brothers justo antes de su quiebra. Tendrían que haber amonestado a estas empresas, ¿no? ¡Pues no! Según García Montalvo, de la Universitat Pompeu Fabra

«(…) si la agencia pone una calificación a tus activos que no te convence, puedes no pagar, así que les interesa poner AAA porque si no el cliente podría irse. (…) Antes estas agencias tenían los incentivos correctos porque sus clientes eran los inversores y la agencia tenía que decirles la verdad. El problema [ahora] es que nadie sabe el modelo que utilizan para calcular [la solvencia], cobran por hacerlo, pero no te dicen sus variables. Lo que sí sabemos es que en los últimos siete años no han modificado sus modelos, y estos tenían errores.»

Sobran las palabras, estamos en manos de tiburones financieros; de empresas de calificación con la solvencia de la bruja Lola; de políticos en manos de la banca que paga sus campañas; de informaciones sobre este hecho brumosas y equívocas al estar las empresas de comunicación en el mismo barco que los políticos… y sin una salida honrosa en el horizonte. 
Con más de la mitad del mundo indignada, con más manifestaciones, paros y movilizaciones mundiales que en cualquier otro momento de la historia, con la tasa más alta de abstención que pone de manifesto el divorcio entre los gobernantes y los gobernados, con estas empresas gigantescas fuera de todo control, y con más población que nunca en el mundo, toda ella desencantada, en la miseria y sin perspectivas de futuro… ¿como no perder el optimismo y pensar que ya todo da igual? ¿Como no darle razón a Francis Fukuyama, que en 1992 proclamó que estábamos en el fin de la historia? Tal vez los mayas tenían razón en sus profecías, y estamos en el albor de un cambio radical de los tiempos. ¿A dónde vamos? Y sobretodo ¿quién nos conduce allí? ¿vamos de la mano o con argollas?

019: El debate electoral de 2011

El debate de la campaña electoral de 2011 se celebró el 7 de noviembre, rodeado de un ambiente de gran expectación entre los periodistas. En el debate, dos presidenciables entre los más de cuarenta que los españoles pueden elegir, se dedicaron a decir «¡y tú más!» en unos cruces dialécticos propios del catetismo ilustrado en la línea que separa la barra del bar de la mesa de tertulias televisivas. Se puede decir, con toda la razón, que ni ha ganado la derecha ni la izquierda –la izquierda ni se presentaba, yo solo vi una derecha conservadora y otra progresista–, en todo caso ha ganado el ytumasismo, una clara tendencia al alza entre los partidos que llevan gobernando toda la vida en España.
Empecemos por el muñeco que representaba a los intereses de la patronal, digo el PP. Las propuestas de un Rajoy con sonrisa beatífica eran tan sencillas como el mecanismo de un chupete; esto es, que todo se resuelve con la creación de empleo, que se genera por el simple hecho de un cambio de gobierno. Una vez que se genera empleo por este axioma todo lo demás es coser y cantar. Para decir esta gran verdad tuvo que leer continuamente de su papelito, que con tanto mimo le habían preparado sus asesores. Es como decir que para que los bancos vayan bien la gente tiene que tener dinero en ellos, y tengo que apuntarme esta frase en un post-it y leerla todo el rato a ver si así se me queda. Tampoco Rajoy se sabía el nombre del candidato que tenía enfrente, puesto que lo llamó Rodríguez Zapatero en un par de ocasiones; puro déjà vu, ya lleva dos elecciones perdidas con esa bestia negra que ahora se ha convertido otra vez en bambi.
Por otro lado, teníamos al candidato Rubalcaba, con un discurso que empezó por echar en cara a Rajoy sus desmanes en el gobierno, su discurso deliberadamente ambiguo y su implicación en la crisis. Todo bien de no ser que Rajoy no es el presidente –ni siquiera manda en su partido– y es Rubalcaba el que está gobernando. De poco le sirvió al del PSOE, que no andaba falto de razón, recordarle a Rajoy que la crisis que vivimos ahora viene por el pinchazo de la burbuja inmobiliaria que surgió en los años más duros del aznarismo. Tampoco le ayudó sembrar las dudas acerca de la posibilidad que el PP recorte las libertades sociales conseguidas, como el matrimonio homosexual, la ley de muerte digna o el aborto, que son opciones y no imposiciones. De nada sirvió recordarle a Rajoy los párrafos más oscuros de su programa electoral, donde se insinúan recortes en derechos a los trabajadores, revisiones de pensiones cada dos años y rebajas en la prestación del paro. Todo ello no impidió que el gran agujero de los cinco millones de parados dejara de ser más visible. Incluso Campo Vidal, el moderador del debate, le pasó a Rubalcaba una pala para que empezara a cavar su tumba política; esto sucedió cuando las cámaras no enfocaban, pero la pala está ya está en Ferraz, esperando encontrar acomodo en un despacho de Telefónica.
Me interesaron especialmente el apartado que dedicaron los candidatos a hablar sobre medio ambiente, inmigración y cultura. Por su ausencia, me refiero. ¿Cómo voy a votar a un partido que no tiene en cuenta estas realidades sociales que también forman el país que pretenden gobernar? ¿Qué pasará con los inmigrantes que viven en España y que se levantan cada día con la espada de Damocles en el pecho, sin saber si a partir del 20N se endurecerán las condiciones de vida para ellos? ¿Qué pasará con el aire de nuestras ciudades, la conservación de nuestros montes, la calidad de nuestro litoral costero? ¿A dónde se dirigirá la cultura de este país si tiene que depender del mecenazgo y el patrocinio privado? ¿Acaso todas estas cuestiones no son importantes? ¿Acaso solo importa el dinero? ¿De verdad alguien cree que se puede vivir feliz –ya no digo crecer, pues me niego a valorar la vida en términos capitalistas– en un país con menos habitantes, enfermo y cateto?
Me hubiera interesado más un debate con la participación de IU, UPyD y Equo, puesto que son los partidos minoritarios que más cosas han dicho en esta campaña y que más posibilidad de cambios pueden hacer. Los dos partidos mayoritarios están atados de pies y manos, como la prensa, por los poderes económicos que les financian –la gran banca, las empresas de comunicación y las de energía–, por tanto nada va a cambiar en el panorama político si seguimos votando a unos señores que llevan toda la vida gobernando y que nos han conducido a esta situación. Los dos, Rajoy y Rubalcaba, han estado ya en el gobierno, y los dos son culpables de haber conducido a España hasta este callejón sin salida en el que nos encontramos. Votarles significa volver a los viejos remedios, significa volver a tenerles ahí de por vida, como si no llevaran toda una vida organizando nuestro porvenir, desde el Prestige, Sitel y demás pecados de cada uno, su currículum por sí solo debería bastar para que no depositáramos nunca jamás nuestra confianza en ellos.
Soy de la firme opinión que únicamente un nuevo partido, sin las ataduras de los grandes, puede realmente hacer cambios de calado en España. Un partido que no pueda esgrimir el ytumasismo a sus adversarios, y que en su lugar, tienda puentes de diálogo con todos porque ningún interés le ate a una determinada cerrazón ideológica. Uno de esos partidos que no sale en los medios porque no los tiene controlados, que genera ilusión y cambio. Uno de esos partidos que no salen en los debates electorales porque puede sacar a relucir las vergüenzas de los candidatos, sus penas y sus faltas. Se impone el cambio de ciclo, la regeneración del espectro político del país; falta masa intelectual en el hemiciclo, falta fuerza en Europa, sobra la soberbia en los presidentes autonómicos, sobran la mitad de los consejeros de esos presidentes.
En conclusión, el debate ha servido para saber como piensan estos títeres de los poderes económicos del país. ¿La dación en pago? una quimera. ¿La ecología? eso es para hipis colgaos. ¿La vivienda digna? puro eslogan de universitarios. ¿La educación gratuita? ya la tenemos, solo que se tiene que pagar. ¿La sanidad? pues lo mismo que la educación. ¿La cultura? ahí está la tele. ¿Europa? eso es para pedir ayudas agrícolas. ¿La igualdad de oportunidades? pues anda que no hay mujeres de su casa en puestos de responsabilidad. ¿Me dejo algo? no lo sabemos, pero en todo caso, ya lo habíamos pensado. Mientras tanto, antes de que acabara el debate, los periodistas hooligans ya daban ganador a quien tiene que pagarles el pan, los tertulianos voceros ya insultaban ora a uno ora al otro, y la gente común se iba a dormir con la terrible sensación de que habrá un cambio, sí, para que todo siga igual.

018: Pascual Serrano

Pascual Serrano es un periodista español que no trabaja para El País, Abc, La Razón, El Mundo o La Vanguardia. Ni creo que vaya a hacerlo en un período relativamente largo de tiempo, a no ser que las cosas cambien mucho en el panorama de los rotativos españoles. Tampoco se le va a ver en la sección de libros o cultura de ninguno de estos periódicos, y no será porque su obra carezca de interés. Resulta que Pascual Serrano se dedica con cuerpo y alma a tratar de mostrar la manipulación a la que nos someten los medios de información.
¿Recuerdas algún reportaje crítico con El Corte Inglés? ¿o con el BBVA? ¿tal vez con Telefónica? Probablemente no lo recuerdes, porque los medios no se van a hacer eco de las reivindicaciones de trabajadores, sindicatos y periodistas que destapan sus vergüenzas. ¿Porqué van a arriesgar a perder al mayor anunciante de España, que es el Corte Inglés? ¿Como van a hacer frente a las pérdidas si no es con préstamos, créditos y avales de los grandes bancos españoles? Los medios españoles están atados de pies y manos a sus anunciantes, empresas de comunicación, banca y alimentación; y jamás van a echar a perder esos jugosos contratos. La ideología queda muy atrás, entre tendencias de izquierda y derecha, siempre prima el capital. 
¿Porqué nos enteramos tan poco de los negocios de Botín? ¿Porqué los periódicos no detallan una lista con los banqueros que están hundiendo al país y se lo están llevando crudo? ¿Cuántos periodistas han sido despedidos de PRISA y qué es el grupo de inversión Liverty? ¿Porqué los periódicos recogen las recetas de economistas ultraliberales y se ningunean a otros como Alberto Montero, Juan Torres o Vicenç Navarro? ¿Porqué el libro de éste último no llegó a publicarse jamás en la editorial Aguilar, propiedad de PRISA?
Puede que Pascual Serrano no logre trabajar nunca más en la prensa española, pero le podemos estar agradecidos por su tenacidad a la hora de desenmascarar a los medios de comunicación. Solo espero que también canalice su labor para informar acerca de los problemas del mundo, puesto que los problemas del periodismo ya los ha dejado bastante claros. Me gustaría que Pascual Serrano me explicara porqué tenemos que compadecernos de Israel, odiar a Irán y abominar de Venezuela. ¿Y porqué nadie pone el grito en el cielo ante la dictadura de Corea del Norte? ¿Acaso porque no tiene petróleo? En fin, preguntas, preguntas, preguntas. 
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