035: Violencia policial en Valencia

No seré neutral, en estos tiempos resulta difícil serlo: sabíamos que el PP iba a por los trabajadores; ahora también sabemos que van a por sus hijos. Los alumnos de instituto de Valencia que protestaban contra los recortes en Educación –no tienen calefacción en la escuela en plena ola de frío, deben llevar mantas de casa, entre otras precariedades– han visto como sus reivindicaciones se han reprimido brutalmente por parte de la policía.

Creo que no es lo mismo enviar a los antidisturbios contra personas adultas que contra niños y adolescentes –sin pretender justificar que es legítimo golpear a adultos por el mero hecho de serlo, pero dentro de lo malo se pueden defender algo mejor que una aterrada estudiante como la de la foto– y por eso organizaciones como Save the Children han puesto el grito en el cielo ante estas medidas desproporcionadas.

No seré yo quién niegue que entre los alumnos pueda haber elementos peligrosos, no he estado allí y no puedo saberlo con certeza. Pero afortunadamente hoy todo el mundo tiene una cámara en el teléfono móvil y puede subir a la red fotos y vídeos que nos muestran la realidad casi al momento de producirse.

¿Porqué no hay dinero para calefacción, folios o tizas en la escuela? Maticemos: en la escuela pública. El gobierno valenciano ha invertido el dinero que no tenía en la escuela concertada y en potenciar la privada. Cuando había dinero, también recibía dinero la pública, pero ahora que no lo hay, las vergüenzas salen a relucir: ni para pagar el gasoil que cuesta mantener la calefacción de un colegio.

Los alumnos valencianos salieron a la calle a protestar por verse obligados a estudiar en estas penosas condiciones. Tal vez porque pensaron que vivimos en un país del primer mundo, España, la que hace poco era octava potencia mundial –según el ex presidente Zapatero– y porque fantasearon con hacer uso de un derecho que imaginaron tenían per se: quejarse pacíficamente de la precariedad de sus institutos. Pero en la España de Rajoy las cosas son diferentes: son un pelín más violentas, impera la ley del más fuerte. Estudiar es un privilegio, según Salvador Sostres, que tal vez por eso no acabó su carrera universitaria de Periodismo. Debido a la brutalidad policial y al arrojo de los jóvenes, las protestas de la Primavera Valenciana han traspasado a esa comunidad y han conseguido la solidaridad de los alumnos de toda España.

Resulta curioso que una adolescente sea suficientemente mayor como para recibir una paliza por parte de la policía, pero no así para decidir sobre sus relaciones sexuales. En la España de Rajoy estampar a unas crías contra un coche es una utilización comedida de la fuerza:

Aquí lo podemos ver desde otro ángulo, donde se ve claramente la amenaza que representaban:

Así como romperle unas gafas a un chaval que pasaba por allí:

También a peligrosos chavales ocupando la acera:

O a una chica que grita desesperadamente:

Y como todo esto es tan normal resulta raro que en los medios extranjeros, como Le Monde, no lo vean así, ¿porqué será? ¿tal vez porque este gobierno está a años luz de la realidad del país? En fin, ahora es tarde para lamentarse, resulta que el PP ha ganado por mayoría absoluta –y para cuatro años largos– y se piensan que eso es un cheque en blanco para hacer la política que se les antoje, en contra del ciudadano, de cualquier sentido común, y usando la violencia como primera medida cuando les de la gana.

4 respuesta a “035: Violencia policial en Valencia”

  1. Y como no hay 'enemigo' pequeño ahora atacarán guarderías y parvularios.

    En realidad se trata de lanzar (responsables políticos) gente joven y con empleo fijo (policías) contra gente joven y sin demasiado futuro laboral (estudiantes), pero (paradójicamente) a los que los primeros envidian…si no les sujetas (jefes, delegados del gobierno), en eso la poli es igual en cualquier punto dle planeta, es la tolerancia o no de su brutalidad lo que diferencia unos países de otros

  2. Meeec!! error, pero gracias por participar. No es "la España de Rajoy", es "la España de Merkel", que no es lo mismo. Y eso de por sí, ya sea uno u otro caso es una aberración ya que debería ser la España "de los españoles".

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